PERFIL-Capriles desafía la revolución venezolana con otro camino

sábado 6 de octubre de 2012 14:30 CEST
 

CARACAS (Reuters) - Los golpes, heridas y arañazos en los brazos de Henrique Capriles son la cruda imagen de que el joven candidato opositor venezolano está dispuesto a "dejarse la piel" para poner fin a 14 años de revolución socialista de Hugo Chávez.

Con su tono pausado y breves discursos, el gobernador de 40 años se ha dado baños de masas en todo el país, desde las remotas villas amazónicas a los peligrosos barrios capitalinos, en una intensa campaña que lo llevó a visitar casi 300 pueblos y perder varios kilos.

Acusado por sus adversarios de ser un títere de las élites empresariales y el "imperio" estadounidense, Capriles lleva un mensaje simple a los venezolanos: "Podemos estar mejor".

"¿Qué ha hecho el socialismo por ustedes? ¿Cuántas escuelas ha construido? ¿Cómo están los hospitales? ¿No creen que llegó la hora de avanzar?", ha preguntado insistentemente en su gira, que lo ha llevado a visitar hasta tres ciudades de tres diferentes estados en un mismo día.

Con su estrategia de recorrer el país "casa por casa" buscó mostrarse activo y cercano para contrastar con el menor ritmo de campaña de Chávez, quien afrontó en menos de un año tres cirugías y dos severos tratamientos por un cáncer en la pelvis.

Capriles, que cursó estudios superiores en Amsterdam y Nueva York, promete cambios para hacer a la nación OPEP más favorable al sector privado y a la inversión foránea, pero ha evitado concretar sus planes, consciente de que un paso en falso puede minar sus aspiraciones entre los que todavía dudan.

El Gobierno asegura que en realidad esconde un plan de ajuste "neoliberal" con el que desaparecerían las multimillonarias "misiones" en educación, salud y alimentación que sostienen la popularidad del presidente.

Proveniente de una acaudalada familia de empresarios que cuenta con una cadena de cines y medios de comunicación, Capriles se define de centro izquierda y asegura que seguirá los pasos del exitoso modelo mixto brasileño, una economía de mercado con fuerte acento social.

"Mi revolución es que el pueblo tenga agua, luz y empleos con calidad", aseguró en septiembre el abogado, quien podría coronar su meteórica carrera política -en la que ha sido diputado, alcalde y gobernador- arrebatándole a su locuaz rival el título de presidente más joven de la democracia.   Continuación...

 
Los golpes, heridas y arañazos en los brazos de Henrique Capriles son la cruda imagen de que el joven candidato opositor venezolano está dispuesto a "dejarse la piel" para poner fin a 14 años de revolución socialista de Hugo Chávez. Imagen de Capriles saludando a sus simpatizantes en un mitin en Guanare, en el estado de Portuguesa, el 3 de octubre. REUTERS/Carlos García Rawlins