PERFIL-Carrillo, última gran figura política de la Guerra Civil
MADRID (Reuters) - El veterano comunista Santiago Carrillo fue la última figura pública que tomó parte activa en la Guerra Civil, pasó un periodo de exilio y luego una transición tensa a la democracia que marcó el turbulento siglo XX español.
Una imagen que los españoles tienen grabada en la retina es la de Carrillo y Adolfo Suárez, otro de los fundadores de la España moderna, negándose a ponerse a cubierto en el intento de golpe de Estado de 1981.
El propio Carrillo, fallecido el martes a los 97, dejó a un lado la senectud para continuar tomando parte activa en la vida política española, escribiendo ensayos políticos y haciendo lúcidas contribuciones en seminarios públicos y en un programa radiofónico semanal bien entrados los 90.
"Soy un político con sentido de la realidad", dijo a Reuters en una entrevista, explicando su carrera.
"Si se puede decir algo bueno de mí, es que he vivido muchos años y he participado activamente en muchos episodios de la historia de España", dijo, al presentar un documental en 2009.
Hijo de un líder sindical, el activismo de Carrillo comenzó en 1931 cuando, con 15 años, informaba para un periódico socialista y se sumó a la multitud que celebró el exilio del rey Alfonso XIII y la declaración de la Segunda República.
En 1936, se unió a las filas republicanas para frenar el levantamiento que derivó en una sangrienta Guerra Civil que duró tres años y acabó con la instalación en el poder del general Francisco Franco.
Es en esta época donde se sitúa la parte más oscura de la biografía casi centenaria de un político comunista carismático, cuando siendo responsable de un comité de defensa establecido en Madrid ocurrió la masacre de Paracuellos - donde murieron miles de falangistas y militares encarcelados desde los primeros días de la rebelión -, de la que el Franquismo le culpó y él siempre se declaró inocente.
El historiador británico y experto en la Guerra Civil Paul Preston pasó un año investigando el tema de Paracuellos para su libro de 2011 "El holocausto español" y concluyó que aunque la propia masacre fue obra de anarquistas y soldados asesorados por el Ejército soviético, Carrillo ayudó a organizar la evacuación de los presos. Continuación...

