Asad condena la masacre en Hula y ve el fin de la crisis

domingo 3 de junio de 2012 16:03 CEST
 

BEIRUT/AMÁN (Reuters) - El presidente de Siria, Bashar el Asad, condenó el domingo la masacre "abominable" de más de 100 personas en Hula, y dijo que ni siquiera los monstruos podrían perpetrar tales acciones, prometiendo que la crisis que comenzó hace 15 meses terminaría pronto si los sirios muestran unidad.

En un discurso ante el Parlamento, Asad reiteró buena parte de sus compromisos previos de mantener la represión contra sus opositores, a los que describe como terroristas que ejecutan una conspiración extranjera, y al mismo tiempo ofreció dialogar con figuras disidentes que han evitado el conflicto armado o el respaldo del exterior.

Sus comentarios llegan al día siguiente de que el enviado internacional Kofi Annan dijera que el espectro de una guerra civil abierta en Siria crece cada día a día, y que el mundo necesita ver acciones, no palabras, de parte de Asad.

En su discurso de una hora, el presidente sirio no ofreció una respuesta específica a la petición de Annan para que dé pasos destinados a resolver el conflicto.

Miles de personas han muerto en la represión contra las protestas lanzada por Asad, tras un levantamiento que comenzó en marzo del año pasado y se ha ido militarizando, empezando a desestabilizar al vecino Líbano y generando temores de turbulencias a nivel regional.

"Esta crisis no es interna. Es una guerra externa perpetrada por elementos internos", dijo un Asad con aspecto relajado mientras hablaba a los parlamentarios. "Si trabajamos juntos, confirmo que el final de esta situación está cerca".

La muerte en Hula el mes pasado de 108 personas, en su mayoría mujeres y niños, desató una indignación internacional y advertencias de que el persistente derramamiento de sangre en Siria podría extenderse por Oriente Próximo.

Potencias musulmanes suníes, en particular los ricos estados del golfo Pérsico, han apoyado fuertemente la revuelta en contra de Asad, un alauí que es un cercano aliado de Irán y del poderoso movimiento Hezbolá.

Potencias occidentales han acusado a las fuerzas armadas sirias y a las milicias pro Asad de ser responsables de la matanza del 25 de mayo en Hula, algo rechazado por Damasco.   Continuación...

 
El presidente de Siria, Bashar el Asad, condenó el domingo la masacre "abominable" de más de 100 personas en Hula, y dijo que ni siquiera los monstruos podrían perpetrar tales acciones, prometiendo que la crisis que comenzó hace 15 meses terminaría pronto si los sirios muestran unidad. En la imagen del 3 de junio, Zaher Al Hariri ve el discurso de Asad ante el Parlamento en Damasco, en su residencia temporal en Amán. Hariri dice que fuerzas de seguridad sirias le cortaron el brazo cuando fue a un hospital en Deraa con una herida de balen los dedos que dice se causó después de que las fuerzas de seguridad dispararan a una manifestación antigubernamental a la que acudió. REUTERS/Ali Jarekji