La crisis fuerza a Merkel a revisar los tabúes del euro
BERLÍN (Reuters) - ¿Hasta dónde está preparada para llegar Alemania para salvar la eurozona?
Con el futuro de Grecia en la moneda única en duda, España luchando por poner en orden sus debilitados bancos y el propio euro en caída libre, la pregunta que ha preocupado a los que llevan dos años asistiendo a la crisis vuelve a estar en el punto de mira como nunca antes.
Como en otros momentos decisivos durante la crisis, hacerse una idea clara de las intenciones de Berlín es difícil.
La canciller Angela Merkel, que parece cada vez más aislada desde la victoria del socialista François Hollande en las elecciones presidenciales francesas, no ha mostrado sus cartas antes de la cumbre de la UE que se celebrará dentro de un mes.
Mucho dependerá del resultado de las elecciones griegas el 17 de junio, en las que una victoria de la izquierda radical podría catapultar al grupo a un abismo aún mayor, forzando a Merkel y sus socios a decidir si pueden lidiar con una salida griega y el contagio que eso conllevaría.
Pero en medio de la incertidumbre, Merkel y sus asesores han dado señales que ayudan a descifrar cuáles de las "líneas rojas" para Alemania en la lucha contra la crisis son de verdad infranqueables, y dónde podría mostrarse flexible el reacio pagador principal europeo en las semanas cruciales por venir.
La propia Merkel indicó el jueves en una rueda de prensa en Stralsund, en la costa del mar Báltico, que Europa no puede permitirse excluir ninguna idea mientras lucha por evitar una ruptura catastrófica que podría sacudir los mercados y las economías de todo el mundo.
"Tenemos que pensar en cómo avanzamos en el horizonte de los próximos cinco a diez años. Y si estamos encontrando tabúes nuevos constantemente, no funcionará", dijo Merkel.
Lo que parece claro es que los acontecimientos de los últimos meses han hecho sonar las alarmas en Berlín. Continuación...

