De Guindos desmiente que España negocie ayuda del FMI

jueves 31 de mayo de 2012 22:00 CEST
 

MADRID (Reuters) - El ministro de Economía español, Luis de Guindos, dijo el jueves que son un "sin sentido" los rumores que apuntan a que España estaría negociando un paquete de ayuda financiera por parte del Fondo Monetario Internacional.

"Son cosas sin sentido. No tiene sentido, es mejor no desmentirlo porque son auténticos sin sentidos al respecto", dijo el ministro de Economía refiriéndose a las informaciones que apuntaban que España estaba negociando ayuda del FMI.

Un portavoz del FMI ya había desmentido esa información, después de que Dow Jones publicara que el FMI estaba considerando un préstamo de rescate para España.

El ministro señaló también que el futuro del euro estaría en juego en las próximas semanas en España e Italia.

Hablando en un evento en Sitges, también afirmó que la Unión Europea tiene que dar pasos hacia una unión bancaria, algo que dijo podría producirse a finales de junio tras las elecciones griegas.

"La batalla del Euro se está jugando ahora mismo en España e Italia", declaró De Guindos.

"El factor esencial para que eso cambie es que se disipen todas las dudas sobre el proyecto del euro (...) si se pasa un mensaje claro y que yo creo que se va a pasar después de las elecciones griegas sobre el proyecto del euro (...) eso sería fundamental", añadió.

ALEMANIA DEBE ASUMIR SU PARTE

Además, el titular de Economía dijo que la política llevada a cabo en la eurozona en los años previos a la crisis fue gestada en parte por Alemania y que los desequilibrios actuales en países como España se derivan de estas decisiones, por lo que el país germano debe asumir su parte de responsabilidad.   Continuación...

 
El ministro de Economía español, Luis de Guindos, dijo el jueves que son un "sin sentido" los rumores que apuntan a que España estaría negociando un paquete de ayuda financiera por parte del Fondo Monetario Internacional. En la imagen, el ministro español de Economía, Luis de Guindos, llega al Parlamento en Madrid, el 30 de mayo de 2012. REUTERS/Sergio Perez