Difícil Pentecostés para el Papa por el caso 'Vatileaks'

domingo 27 de mayo de 2012 18:08 CEST
 

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - Un triste papa Benedicto XVI conmemoró un difícil Pentecostés el domingo en un momento en el que el Vaticano se prepara para una posible extensión del escándalo en el que ha sido detenido su mayordomo acusado de robar documentos privados en el caso conocido como "Vatileaks".

El Papa pareció cansado mientras celebraba una misa en la Basílica de San Pedro para conmemorar el día en el que la Iglesia enseña que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles de Cristo, o discípulos.

Aunque el día es considerado como el nacimiento de la Iglesia, las celebraciones terrenales parecían estar lejos de las mentes del Pontífice, de 85 años, y de los cardenales que lo flanqueaban en el altar de la basílica.

El sábado su mayordomo personal, Paolo Gabriele, de 46 años, fue formalmente acusado de robar documentos confidenciales del Papa.

El Pontífice no hizo referencia durante sus dos apariciones públicas el domingo ni al escándalo ni a la detención, que según sus ayudantes le ha "dolido y entristecido".

Sin embargo, el cardenal Carlo Maria Martini, el antiguo arzobispo de Milán y en su día un candidato a Papa, parecía hablar por muchos cuando dijo que el escándalo debía impulsar a la Iglesia a "recuperar urgentemente la confianza de de los fieles".

El ambiente en la amurallada ciudad-estado era sombrío mientras fuentes del Vaticano dijeron que no se podían descartar más detenciones, especialmente si Gabriele nombraba algún cómplice.

Gabriele es sospechoso de filtrar documentos de alta sensibilidad, algunos de los cuales tiene que ver con acusaciones de nepotismo y corrupción en contratos del Vaticano con empresas italianas.

El escándalo, que lleva preparándose meses, ha alcanzado ahora al corazón de la Iglesia Católica porque Gabriele - ahora conocido en comunicaciones del Vaticano como "el acusado" - era hasta el miércoles el hombre tranquilo que servía las comidas del Papa, le ayudaba a vestirse y sostenía su paraguas en los días de lluvia.   Continuación...

 
Un triste papa Benedicto XVI conmemoró un difícil Pentecostés el domingo en un momento en el que el Vaticano se prepara para una posible extensión del escándalo en el que ha sido detenido su mayordomo acusado de robar documentos privados en el caso conocido como "Vatileaks". En la imagen, Benedicto XVI durante la misa de Pentecostés el domingo en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 27 de mayo de 2012. REUTERS/Stefano Rellandini