24 de septiembre de 2011 / 11:37 / hace 6 años

Putin aspirará de nuevo a la presidencia de Rusia en 2012

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, declaró el sábado que quiere volver a aspirar a la presidencia del país en las elecciones de marzo de 2012, que podrían permitir al antiguo espía ruso regresar al cargo que ya ocupó ocho años y permanecer en él hasta 2024. Imagen de Medvedev (dcha.) y Putin saludando a sus simpatizantes en el congreso de Rusia Unida celebrado el 24 de septiembre en Moscú. REUTERS/Yekaterina Shtukina/RIA Novosti/Kremlin

MOSCÚ (Reuters) - El primer ministro ruso, Vladimir Putin, declaró el sábado que quiere volver a aspirar a la presidencia del país en las elecciones de marzo de 2012, que podrían permitir al antiguo espía ruso regresar al cargo que ya ocupó ocho años y permanecer en él hasta 2024.

El anuncio, recibido entre grandes vítores durante el congreso del partido en el poder Rusia Unida, acaba con meses de especulaciones sobre si se presentaría el actual jefe de Estado, Dmitry Medvedev, o él. Ambos han gobernado el país en tándem desde que hace cuatro años Putin se viera obligado por la Constitución a abandonar la presidencia tras cumplir el máximo legal de dos mandatos consecutivos.

“Es un gran honor para mí”, dijo Putin mientras era aplaudido en pie por miles de afiliados a su partido reunidos en un estadio deportivo en Moscú, después de que Medvedev propusiera que su mentor vuelva a la presidencia. “Gracias, espero vuestro apoyo”.

Putin, de 58 años, y descrito en los despachos diplomáticos estadounidenses filtrados por Wikileaks como “el macho alfa” del tándem, bajó entonces del podio y abrazó a su protegido más joven y liberal, al que propuso que le suceda como primer ministro tras las elecciones de marzo al frente de un gobierno reformista.

Durante los últimos 11 años, Putin ha cultivado una imagen de líder vigoroso y los rusos le han podido ver sin camiseta y montando a caballo, buceando y practicando judo. Sus políticas, aplastando una rebelión separatista en Chechenia, controlando a los empresarios mega ricos y a regiones separatistas, le han ganado una enorme popularidad.

Los sondeos de opinión muestran que es casi seguro que Putin sea elegido para seis años - se ha ampliado el período. Pero sus detractores dicen que su regreso al Kremlin, casi sin oposición, podría señalar el inicio de una era de parálisis política y económica en el mayor país del mundo.

MEDVEDEV, PRIMER MINISTRO

En una intervención cuidadosamente preparada, Putin propuso que Medvedev, cinco años menor que él, encabece la lista de Rusia Unida para las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, lo que le preparará para su papel en el Gobierno y podría también revertir el declive de Rusia Unida, que tiene una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja del Parlamento, la Duma.

“Quiero decirlo directamente: (Medvedev y yo) hemos alcanzado un acuerdo entre nosotros hace mucho tiempo, ya hace varios años, sobre qué hacer en el futuro, sobre quién debería hacer qué”, afirmó Putin.

“Pero tanto Dmitry Anatolyevich Medvedev como yo creemos que esto está lejos de ser lo más importante: quién hará qué, quién se sentará en qué lugar. Lo que es mucho más importante es otra cosa: cómo trabajaremos todos, qué resultados lograremos, y cómo afrontarán esto los ciudadanos de nuestro país”.

Otros candidatos como el nacionalista Vladimir Zhirinovsky o el comunista Gennady Zyuganov, tienen mucho menos apoyo, según los sondeos. Los principales opositores liberales, como el antiguo primer ministro Mijail Kasyanov, apenas son conocidos a nivel nacional, y el partido de Kasyanov no podrá participar en las parlamentarias.

La Constitución sigue limitando la permanencia en el poder del jefe del estado a dos mandatos consecutivos, lo que daría a Putin hasta 2024. Los inversores le han pedido que anuncie sus planes, porque la incertidumbre política ha disminuido las inversiones en este país con una economía de 1,5 billones de dólares que es el mayor productor energético mundial.

Durante sus ocho años de presidente, entre 2000 y 2008, supervisó un ‘boom’ económico en el que los ingresos de los rusos mejoraron gracias al aumento en el precio del petróleo, y su lenguaje duro e imagen de macho ayudaron a devolver la confianza a un país afectado por la desmembración de la Unión Soviética en 1991.

Además tiene relaciones tensas con Estados Unidos, pese a un “reinicio” en sus lazos, y hay incertidumbre respecto a su política exterior tras los levantamientos en el mundo árabe.

Algunos economistas creen que su regreso supone que es mucho menos probable que se emprendan reformas muy necesarias como la de las pensiones, y que no reducirá la dependencia energética de los recursos naturales. Los ingresos por el petróleo y el gas suponen la mitad del presupuesto.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below