De la Vega no ve cambios para anular el "minitrasvase"
MADRID (Reuters) - Las lluvias de los últimos días en Barcelona han mejorado la situación pero no son suficientes para suspender el decreto-ley que permite la conducción de agua del Ebro desde Tarragona a Barcelona, según la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
"Con los datos que tenemos de ayer no se dan las condiciones necesarias para garantizar el suministro de agua a la ciudad de Barcelona", declaró la vicepresidenta en la reunión posterior al Consejo de Ministros de los viernes en respuesta a la petición del Gobierno de Aragón de ayer.
"Es evidente que si persisten las lluvias la situación mejorará pero hoy por hoy no hay ningún cambio en la posición del Gobierno porque no hay garantías todavía suficientes para decir que en el futuro no puede haber problemas", agregó.
La cuenca Ter-Llobregat tenía unas reservas de unos 122 hectómetros cúbicos cuando se aprobó el decreto-ley a finales de marzo, pero las recientes precipitaciones las han elevado a más de 180 hectómetros cúbicos, un nivel que requiere medidas de ahorro pero que supera las circunstancias de excepcionalidad, según el Gobierno de Aragón.
Aragón también pide a la Generalitat catalana que reconozca que ya no están en la situación de emergencia que propició el denominado "minitrasvase", o de lo contrario recurrirá ante el Tribunal Constitucional el decreto-ley.
La vicepresidenta considera que el recurso ante el Constitucional - para el que tienen de plazo hasta el 22 de junio - es una iniciativa absolutamente legal y respetada por el Gobierno, aunque considera que no afectará a las medidas de urgencia aprobadas.
La obra para la conducción de agua, que costará unos 180 millones de euros, no estará terminada hasta octubre, por lo que Barcelona comenzó esta semana a traer agua en barcos cisterna. El plan prevé hacerlo por tren desde agosto.
El envío de 50 hectómetros cúbicos a Barcelona, procedentes de los excedentes de los regantes del delta del Ebro, tiene carácter temporal y se cortará cuando entre en activo la desaladora de El Prat o finalice la situación de urgencia, según el Gobierno central.
El tema ha revivido las disputas entre comunidades autónomas por el agua, algunas de las cuales - como la Comunidad Valenciana o Murcia - reclaman hace tiempo un trasvase y critican que el Gobierno derogara el Plan Hidrológico Nacional hace cuatro años.
/Por Emma Pinedo/
© Thomson Reuters 2008 All rights reserved.


