11 de septiembre de 2014 / 5:34 / en 3 años

Cataluña clama en la calle por decidir su futuro

Los catalanes celebraron el jueves de forma multitudinaria su día nacional con la esperanza mayoritaria de poder llevar a cabo un referéndum de autodeterminación el próximo noviembre pese al rechazo frontal del Gobierno español. En la imagen, banderas independentistas en la manifestación del 11 de septiembre de 2014 en Barcelona. REUTERS/Albert Gea

BARCELONA (Reuters) - Los catalanes celebraron el jueves de forma multitudinaria su día nacional con la esperanza mayoritaria de poder llevar a cabo un referéndum de autodeterminación el próximo noviembre pese al rechazo frontal del Gobierno español.

Centenares de miles de personas con banderas senyeras y esteladas ocuparon dos vías principales del centro de Barcelona formando una V (de Votar, Voluntad, Victoria) con los colores de la bandera de Cataluña tras una pancarta en la que se leía “9-N. Per un referèndum tant sí com no”.

Según la cuenta de Twitter de la Guardia Urbana de Barcelona el acto congregó a 1,8 millones de personas, mientras que la Delegación del Gobierno en Cataluña rebajó la cifra de asistencia a entre 470.000 y 520.000 personas.

La movilización se produce una semana antes de una consulta similar en Escocia que muchos catalanes ven con envidia y esperan que sirva para impulsar su propio proceso soberanista.

“Creo que Escocia va a ayudar a Cataluña. Queremos tener nuestra voz, queremos ser oídos. Sólo queremos expresarnos, y creo que lo lograremos, es lo que espero”, dijo una de las participantes, Neus Hidalgo, a Reuters.

La organizada marcha festiva del jueves sigue los pasos de anteriores Diadas y refleja el crecimiento del sentimiento independentista tras unos impopulares recortes de gasto público y una recesión que han dejado un 20 por ciento de desempleo en una región que goza de altas cotas de autonomía y que representa una quinta parte de la economía española.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, respondió al clamor popular el año pasado planteando la celebración de un referéndum de autodeterminación que dice tener preparado y que, según los sondeos, quieren realizar el 80 por ciento de los catalanes.

“(Pido) que las instituciones del Estado y especialmente el Gobierno español cojan bien el pulso de la sociedad catalana. (..) No es un pulso que se le hace al Estado, es un clamor de una gran parte de la sociedad catalana”, dijo Mas en rueda de prensa en Barcelona el jueves por la mañana.

Pese a su carácter no vinculante, el Gobierno de Mariano Rajoy considera esa consulta ilegal y ha anunciado que planteará un recurso ante el Tribunal Constitucional en caso de que, como se espera, el Parlamento catalán apruebe el 19 de septiembre una ley de consultas para llevarla a cabo.

Una fuente del Gobierno central dijo a Reuters que lo único que se puede plantear en España es un cambio en la Constitución para permitir consultas de este tipo, algo que, añadió, el actual Ejecutivo no va a llevar a cabo.

CRECEN LOS APOYOS A LA CONSULTA

El apoyo a la independencia ha crecido en Cataluña hasta cotas que rondan el 50 por ciento si se hace la media entre las dos preguntas que quiere plantear la Generalitat: “¿Quiere que Cataluña sea un estado? Y en caso afirmativo, ¿quiere que ese estado sea independiente?”.

“Sería un éxito que nos dejaran votar, porque si estamos en democracia deberíamos poder. Otra cosa es que la gente vote sí o no a la independencia”, dijo a Reuters Montserrat, ama de casa de 58 años en el centro de Barcelona.

La movilización pareció no verse afectada por el escándalo del expresidente catalán Jordi Pujol, fundador de Convergència i Unión, que el pasado julio admitió haber tenido dinero sin declarar en el extranjero durante más de 30 años y dos de cuyos hijos están siendo investigados por corrupción.

La marcha de Barcelona no fue la única convocatoria de un día que recuerda los 300 años de la caída de Barcelona en manos de las tropas del rey Felipe V. La Societat Civil Catalana, a la que han apoyado algunos dirigentes socialistas, y la plataforma Libres e Iguales, cuya portavoz es la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo, organizan actos en pro de la convivencia entre catalanes y españoles.

Aunque la idea de una identidad propia ha sido recurrente en Cataluña, la radicalización hacia posturas independentistas cobró fuerza a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional que recortó sustancialmente el Estatuto de autonomía catalán, que ya había sido pulido y votado en Cataluña en 2006.

“A lo largo de estos últimos años, he visto y sentido en mis carnes el expolio al que nos han sometido, aparte de los insultos, desprecios, y humillaciones sufridas sobre todo por parte de este Gobierno”, dijo Meritxell, auxiliar de enfermería de 45 años que formó parte de la “V”.

Tras varios recursos, uno de ellos del Partido Popular, actualmente en el poder en España, el Constitucional dictaminó en 2010 que la mayor parte del texto autonómico se ajustaba a derecho, pero limitó aspectos relativos a la lengua y la justicia, y se decidió que el término “nación”, que aparece en otros estatutos como el de Andalucía, carecía de eficacia jurídica.

“Todo lo que está saliendo hoy es esa desazón. Lógicamente si te están poniendo chinitas todos los días en los zapatos, si te impiden llamarte como tú te quieres llamar.. ¿a santo de qué se puede llamar Andalucía nación y Cataluña no?”, dice el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense Jaime Ferri.

La gota que colmó el vaso para muchos catalanes fueron los efectos de la crisis económica, que hicieron mella entre los 7,5 millones de habitantes de la región, muchos de los cuales sienten que aportan al Estado más de lo que obtienen a cambio de sus impuestos.

UNA CONSULTA IMPROBABLE PESE A ESCOCIA

Pese a que las agrupaciones proindependencia afirman que las instituciones catalanas pueden seguir adelante con la consulta ante una eventual suspensión del Constitucional, los analistas políticos no lo ven probable.

“Está medianamente aceptado, al menos desde la parte informada de la sociedad, que no va a haber consulta”, dijo a Reuters Jordi Guiu, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Si Mas opta por respetar la ley, Guiu cree que se abriría un período de incertidumbre que probablemente acabe en unas elecciones anticipadas a modo de plebiscito que, según las encuestas, beneficiarían a los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

“No nos interesa que haya elecciones, aunque las encuestas digan que el resultado para nosotros sería excelente (..). Estamos en hacer algo muy importante, histórico, que hemos prometido y para lo que nos hemos comprometido”, dijo el portavoz parlamentario de ERC, Alfred Bosch, a Reuters en una entrevista el martes.

Bosch dice tener la sensación de que procesos como el catalán o el escocés son imparables, y por eso considera que la Unión Europea terminará aceptando el surgimiento de nuevos estados que puedan seguir utilizando el euro y seguir perteneciendo al bloque.

“Seguro que hay mil obstáculos, que no será fácil, que el camino estará lleno de piedras, pero si la gente en Cataluña lo quiere, Cataluña será independiente, y eso lo sabe cualquier europeo y cualquier español”, dijo Bosch.

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