Adiós a Manuel Piñuel Villalón, última víctima de ETA

jueves 15 de mayo de 2008 17:14 CEST
 

MADRID (Reuters) - Los Príncipes de Asturias presidieron el jueves el funeral por Manuel Piñuel Villalón, el guardia civil que falleció ayer en la explosión de un coche bomba colocado por ETA junto a una casa cuartel en la localidad alavesa de Legutiano.

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, los ministros del Interior y Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, estuvieron entre los asistentes al acto fúnebre.

Previamente se rindió un homenaje en el monumento a las víctimas del terrorismo frente al Parlamento Vasco, donde agentes de la Ertzaintza y la Guardia Civil depositaron una corona de flores.

Los restos mortales del agente, de 41 años y natural de Melilla, que estaba casado y tenía un hijo de corta edad, fueron recibidos con aplausos a su llegada a la Catedral nueva de Vitoria, al ser trasladado desde la capilla ardiente situada en la subdelegación del Gobierno de Vitoria.

Sus compañeros portaban el féretro, cubierto por la bandera española mientras sonaba una marcha fúnebre y el himno nacional.

Por expreso deseo de la familia, los medios de comunicación no emitieron imágenes del interior del templo, aunque reprodujeron las palabras del obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi.

"La serie cruel de preguntas que nos corroen por no encontrar respuesta válida: ¿Para qué ha servido este acto criminal? ¿Con estas acciones se sirve al bien del pueblo vasco? ¿Hasta cuándo va a durar entre nosotros la lacra del terrorismo?", se preguntó el obispo citado por medios.

A la salida de la catedral, sonó el himno de la Guardia Civil, antes de que el féretro fuera trasladado a Málaga, donde recibirá sepultura.

Según datos de Interior, dos vehículos se aproximaron a la casa cuartel sobre las 3 de la madrugada, y el conductor de uno de ellos se subió al otro tras dejar una Citroën Berlingo aparcada junto al edificio.  Continuación...

 
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