Rubalcaba dice que el Gobierno no ampara las torturas

sábado 17 de mayo de 2008 18:19 CEST
 

MADRID (Reuters) - El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, negó el sábado que el Gobierno amparara la tortura en casos de detención de presuntos miembros de ETA, en respuesta a una resolución del Parlamento Vasco.

"Todo el mundo sabe que ETA da instrucciones a sus militantes de denunciar torturas inmediatamente después de ser detenidos. Se investigan todas (las denuncias). En concreto esas a las que se refiere el Parlamento (vasco) ayer están investigándose en sede judicial", declaró el sábado el ministro en Cádiz.

"Los primeros, los más interesados en que esas investigaciones se lleven a cabo (...) son el Gobierno y la Guardia Civil, por tanto aquí no se ampara nada y mucho menos las torturas", agregó.

El Parlamento Vasco aprobó el viernes una resolución presentada por Aralar con los votos de PNV, EA y EB y PCTV en la que reprueba la actitud del Gobierno de "amparar sin excepción a las fuerzas policiales" en las denuncias de malos tratos o torturas, según diversos medios.

En concreto critica al ministro del Interior por su respaldo hacia los ocho guardias civiles denunciados por los presuntos miembros de ETA Igor Portu y Martin Sarasola.

El consejero del Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, declaró el sábado que la resolución contaba con todo su respeto porque refleja lo que opina la mayoría de la sociedad vasca.

"Merece todo el respeto en el sentido de que está aprobado ayer en la Cámara Vasca por la mayoría de este parlamento y por lo tanto es la expresión de lo que piensa la mayoría de esta sociedad", afirmó.

Interior considera a Portu y Sarasola supuestos autores del atentado de la T-4 en el aeropuerto de Madrid, que puso fin a la tregua de ETA, donde murieron dos ciudadanos ecuatorianos, el 30 de marzo de 2006.

Portu, detenido junto a Sarasola el 6 de enero de 2008, tuvo que ser trasladado a un hospital donde se le diagnosticó un pulmón perforado, neumotorax y policontusiones.

Los ocho agentes de la Guardia Civil imputados en el caso de presuntas torturas alegaron que las lesiones se debieron al forcejeo que se produjo tras el intento de huída del detenido.

 
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