Federer pide pasaportes biológicos para detectar dopajes en el tenis

lunes 11 de febrero de 2013 22:31 CET
 

ROTTERDAM, Holanda (Reuters) - El tenista número dos del mundo, Roger Federer, ha pedido que se introduzcan pasaportes biológicos en el tenis similares a los empleados en el ciclismo para detectar posibles dopajes.

"Hará falta un pasaporte sanguíneo, porque algunas sustancias no pueden descubrirse ahora mismo pero podrían (detectarse) en el futuro, y ese riesgo de descubrimiento puede expulsar a los tramposos", comentó el suizo de 31 años en el primer día del Torneo Mundial Cubierto de Rotterdam.

"Pero también debería haber más análisis de sangre y controles fuera de competición en el tenis", añadió.

Según cifras de la Federación Internacional de Tenis (www.itftennis.com), el organismo regulador de este deporte sólo realizó 21 análisis de sangre fuera de competición en el tenis profesional en 2011.

El organismo que gobierna el ciclismo, la UCI, realizó más de 3.314 análisis de esa clase el mismo año.

La UCI introdujo los pasaportes biológicos en 2008 para comparar la sangre de los corredores con un perfil original y así identificar cualquier cambio que pudiera deberse al consumo de sustancias ilegales.

"No me hicieron análisis de sangre después del Abierto de Australia y le dije a la gente responsable allí que era una gran sorpresa para mí", dijo Federer, que perdió en semifinales ante el británico Andy Murray.

"Pero también hará falta más financiación para hacer todas las pruebas posibles, y los torneos del Grand Slam deben ayudar a financiarlo, porque va en nuestro mejor interés mantener el deporte limpio y creíble", afirmó.

Federer dijo tener la impresión de que su deporte está limpio.   Continuación...

 
El tenista número dos del mundo, Roger Federer, ha pedido que se introduzcan pasaportes biológicos en el tenis similares a los empleados en el ciclismo para detectar posibles dopajes. En esta imagen de archivo, el tenista suizo Roger Federer durante su partido de semifinal contra el británico Andy Murray en el Abierto de Australia, en Melbourne, el 25 de enero de 2013. REUTERS/Toby Melville