Armstrong, caído en desgracia, era parte de una cultura de dopaje

viernes 18 de enero de 2013 14:50 CET
 

PARÍS (Reuters) - Lance Armstrong, que admitió el jueves doparse sistemáticamente durante años, no estuvo ni mucho menos solo a la hora de emplear sustancias ilegales que mejoraban su rendimiento para tener éxito en el ciclismo.

El mayor rival de Armstrong, el alemán Jan Ullrich, tres veces segundo clasificado en el Tour de Francia por detrás del texano, fue hallado culpable el año pasado de estar implicado en la "operación Puerto", un escándalo de dopaje que estalló en 2006.

El italiano Ivan Basso, segundo en 2005 y tercero en 2004, también fue implicado en el escándalo, y el suizo Alex Zülle, segundo en 1999, admitió haber tomado EPO el año anterior.

Armstrong, en una entrevista con Oprah Winfrey en la que confesó su dopaje el jueves, dijo que existía una cultura de dopaje en el ciclismo que constituía "condiciones iguales para todos".

Cuando ganó el primer Tour de Francia, el deporte se estaba recuperando del escándalo de dopaje del equipo Festina de 1998, después de que el mánager del equipo, Bruno Roussel, hubiera confesado la existencia de "un sistema de dopaje organizado".

Organizadores, corredores y expertos rápidamente calificaron la prueba de 1999 como "El Tour de la renovación".

No obstante, Armstrong dijo que no hubo controles fuera de competición y que la prueba de EPO no había entrado en vigor, por lo que era más fácil para todos hacer trampa.

El dopaje fue endémico a principios de la década de 2000 y no hay modo de negar eso, dijo a Reuters el año pasado el ex compañero de equipo de Armstrong Tyler Hamilton, que devolvió su medalla de oro olímpica de 2004 tras confesar haberse dopado toda su carrera.

"Tienen que enterrar la cabeza en la arena, literalmente, lo que es imposible", dijo.   Continuación...

 
Lance Armstrong, que admitió el jueves doparse sistemáticamente durante años, no estuvo ni mucho menos solo a la hora de emplear sustancias ilegales que mejoraban su rendimiento para tener éxito en el ciclismo. En la imagen, varias personas junto a una representación gigante de Armstrong en Edenbridge, sudeste de Inglaterra, el 3 de noviembre de 2012. REUTERS/Toby Melville