Cech, contento con los cambios en el Chelsea tras la llegada de Benítez

viernes 28 de diciembre de 2012 12:58 CET
 

LONDRES (Reuters) - El Chelsea ha vuelto a encontrar su fuerza defensiva a las órdenes del nuevo entrenador interino Rafael Benítez, dijo el viernes su portero Peter Cech.

El Chelsea ha ganado sus tres últimos partidos de la Premier League y ha encadenado cuatro sin encajar un gol desde que Benítez ocupó el cargo el mes pasado, después de la destitución de Roberto Di Matteo.

"Parecemos más organizados. Estábamos concediendo demasiados goles y estábamos demasiado abiertos", dijo Cech en la página web del club (www.chelseafc.com).

"Estamos defendiendo mucho mejor como equipo y esa ha sido la clave, porque no defendíamos bien", agregó el meta checo de 30 años.

"Vuelve a ser difícil que nos marquen, lo que es una gran ayuda, y por supuesto tenemos jugadores de calidad que pueden marcar goles".

El Chelsea ha concedido ocho goles en los diez encuentros bajo las órdenes de Benítez, comparado con los 21 en el mismo número de encuentros hasta el último día en el cargo de Di Matteo.

"Necesitas que defienda todo el equipo. Tenemos jugadores con vocación ofensiva y en ocasiones no estábamos tomando las decisiones correctas en términos de transiciones defensivas, ahora estamos presionando mucho mejor por lo que tenemos más tiempo para reorganizarnos, creo que ha sido el cambio más significativo", agregó Cech, que el domingo hará su aparición número 400 con el Chelsea frente al Everton.

El Chelsea ocupa la tercera plaza en la Premier League con 35 puntos, a cuatro del Manchester City, segundo clasificado, y a 11 del líder, el Manchester United, pero un partido menos que sus dos rivales.

 
El Chelsea ha vuelto a encontrar su fuerza defensiva a las órdenes del nuevo entrenador interino Rafael Benítez, dijo el viernes su portero Peter Cech. En la imagen, de 15 de diciembre, el portero del Chelsea Petr Cech durante un entrenamiento de cara a la final del Mundialito de Clubes que les enfrentó al Corinthians brasileño en Yokohama, Japón. REUTERS/Kim Kyung-Hoon