RESUMEN DEL AÑO - Un año dorado para Murray y flojo para Nadal

martes 25 de diciembre de 2012 09:41 CET
 

LONDRES (Reuters) - Para Andy Murray, 2012 ha sido un año dorado, para Novak Djokovic un recordatorio rotundo de su condición de mejor tenista masculino del mundo, y para Roger Federer y su ejército de seguidores fue la prueba de que la magia del viejo maestro sigue brillando.

Serena Williams utilizó la segunda mitad del año para demostrar que continua bastante por encima de sus rivales en el circuito femenino, a pesar de lo que sugiera la clasificación.

Del conjunto de grandes nombres del deporte, solo Rafa Nadal tendrá ganas de olvidar este año, tras seis meses de baja por una lesión de rodilla, y todos los ojos estarán puestos en el ganador de 11 torneos de Grand Slam cuando empiece la próxima temporada.

Nadal, uno de los cuatro ganadores distintos de los torneos de Grand Slam masculino de este año, no ha vuelto a jugar un partido desde su sorprendente eliminación de Wimbledon ante el desconocido tenista checo Lukas Rosol.

El mallorquín espera volver a las pistas en el Abierto de Australia, aunque ha rebajado sensiblemente las expectativas sobre éxitos inmediatos.

En cualquier otra época, la ausencia de un jugador del calibre de Nadal habría sigo un vacío imposible de llenar, pero tal es la calidad de los mejores del cuadro que su prolongada ausencia solo restó un poco de brillo a lo que por lo demás fue un gran año.

Murray empezó a ejercitarse con su nuevo entrenador Ivan Lendl, pero sin ninguno de los cuatro grandes títulos en su currículo en ese momento, había perdido sus tres primeras finales sin llevarse ningún set.

El escocés se convirtió en el primer británico en llegar a la final de Wimbledon desde Bunny Austin en 1938, pero la brillantez de Federer sobre la hierba lo privó de llevarse título.

Tres semanas después, Murray volvió a los jardines del All England Club como un hombre con una misión y elevó la euforia nacional, derrotando al suizo en la final olímpica individual.   Continuación...

 
Para Andy Murray, 2012 ha sido un año dorado, para Novak Djokovic un recordatorio rotundo de su condición de mejor tenista masculino del mundo, y para Roger Federer y su ejército de seguidores fue la prueba de que la magia del viejo maestro sigue brillando. En la imagen del pasado 5 de agosto, el escocés Murray muestra la medalla de oro tras ganar la final de los Juegos Olímpicos al suizo Roger Federer en el All England Lawn Tennis Club de Londres. REUTERS/Stefan Wermuth