24 de diciembre de 2012 / 11:19 / hace 5 años

RESUMEN DEL AÑO-Vettel hace un triplete en un año de sorpresas

LONDRES (Reuters) - Los aficionados a la Fórmula 1 han aprendido a esperar lo inesperado, y aunque 2012 terminó con Sebastian Vettel y su escudería Red Bull como campeones por tercer año consecutivo, fue un año previsiblemente impredecible.

Los aficionados a la Fórmula 1 han aprendido a esperar lo inesperado, y aunque 2012 terminó con Sebastian Vettel y su escudería Red Bull como campeones por tercer año consecutivo, fue un año previsiblemente impredecible. En la imagen, Vettel en la carrera de Bangkok el 16 de diciembre de 2012. REUTERS/Chaiwat Subprasom

Mientras que Sébastian Loeb logró su noveno campeonato de rally consecutivo con Citroën, un resultado que no sorprendió a nadie, y un Audi ganó en Le Mans por undécima vez en 13 años, los seguidores de la Fórmula 1 tuvieron un viaje emocionante hasta el final.

Este fue el año con ocho ganadores distintos de carreras, por primera vez siete de ellos en las primeras siete carreras, de seis equipos distintos que pasaron meses haciéndose a los neumáticos Pirelli.

A los 25 años, Vettel se convirtió en el tricampeón más joven de la F-1 y parecía una apuesta sencilla al final de 2011, cuando logró su segundo título y Red Bull dominó la temporada.

Pero todo parecía menos seguro cuando el deporte hizo su parón veraniego, y después de 13 de las 20 carreras del año Vettel sólo había ganado una, lo que le dejaba 42 puntos por detrás del líder.

“La gente ni siquiera nos mencionaba cuando hablaba del campeonato, pero creo que lo más importante es que siempre creímos”, dijo el piloto alemán tras ganar el título en un duelo en Brasil con el piloto español de Ferrari Fernando Alonso.

El asturiano, que pilotaba un coche que había sido dolorosamente lento al presentarse, contradijo las expectativas a colocarse cómodamente al frente de la tabla cuando el campeonato entraba en su segunda mitad.

Aunque el director comercial de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, presentó a Vettel como nueva estrella del deporte, los directores de equipos eligieron a Alonso como piloto de la temporada, y el español no dudaba sobre lo que logró con un coche que, sabía, no era el más rápido.

“Fue de lejos la mejor temporada de mi carrera y recordaré este 2012 como una temporada de ensueño”, dijo el campeón de dos títulos con Renault en 2005 y 2006.

Su victoria bajo la lluvia en Malasia, la segunda carrera de la temporada, fue un resultado impresionante considerando lo falto de ritmo que había sido Ferrari en las pruebas y en Australia, donde arrancó la temporada.

Alonso, que tuvo suerte de salir ileso después de que el Lotus de Romain Grosjean pasara sobre su cabeza en Bélgica en un incidente que derivó en una carrera de sanción para el piloto francés, fue junto con Vettel uno de los dos grandes en una competición con seis campeones, cinco de ellos ganadores de carreras en 2012.

SCHUMACHER Y STONER SE MARCHAN

Pocos se sorprendieron cuando el heptacampéon del mundo Michael Schumacher, que emprendió hace tres años un poco impresionante regreso a la pista con Mercedes, decidió retirarse por segunda vez a los 43 años, seis años después de su última victoria con Ferrari.

Más inesperada fue la salida del campeón de 2008, Lewis Hamilton, de su exitosa escudería McLaren para fichar por Mercedes, que tuvo un año por lo demás soso iluminado tan sólo por su primera victoria como fabricante desde 1955.

Esa noticia es comparable al impacto causado en MotoGP por el australiano Casey Stoner al anunciar en mayo que se retiraba a los 26 años porque ya no estaba enamorado del motociclismo.

El español Jorge Lorenzo se hizo con el título, el segundo de su carrera, a lomos de su Yamaha.

A finales de 2011, muchos habrían visto imposible la marcha de Hamilton de McLaren a un equipo mucho menos exitoso, y se habrían reído ante la idea de que el venezolano Pastor Maldonado ganara el Gran Premio de España para Williams, cuyo presidente, Adam Parr, dimitió apenas unas semanas después de ser colocado como heredero aparente del fundador Fran Williams.

¿Quién podía esperar que Mercedes dominase el Gran Premio de China, o que Jenson Button ganara la primera y última carrera del año para terminar con más puntos que Hamilton en sus tres años como equipo en McLaren? Pero eso fue lo que ocurrió.

Por otro lado, pocos habrían apostado por que el joven piloto de la escuela Ferrari Sergio Pérez terminase la temporada, tras lograr tres podios con el modesto Sauber, con un contrato de McLaren en el bolsillo.

EEUU volvió al calendario del campeonato con una carrera en Austin, la capital texana, que se enorgullece de sus rareza y lo demostró acogiendo la Fórmula 1 en su corazón, en un país más interesado por pruebas como el NASCAR.

Algunos en Estados Unidos estaban sin duda más interesados en el último fin de semana del NASCAR en Homestead, que coincidió con la carrera en Austin, donde Brad Keselowski logró su primer título de la Copa Sprint con Dodge y arrebató a Jimmie Johnson su sexto campeonato.

Al otro lado del océano, Bahréin desafío la condena internacional y celebró una carrera que muchos esperaban cancelada debido a protestas civiles y violentas contra el Gobierno.

PROBLEMAS LEGALES

Esa carrera, que puso en duda la ética y los valores del deporte en las portadas de todo el mundo, terminó dando menos quebraderos de cabeza a Ecclestone que un proceso judicial en Alemania, un aumento de las demandas en otros países y el archivo de los planes para llevar el deporte a Singapur.

A sus 82 años, el millonario británico aún tiene ánimos, tras casarse con la brasileña de 35 años Fabiana Flosi.

Barcelona, la carrera más predecible del calendario, tuvo un ganador que tenía apuestas de 500-1 en contra, Maldonado, mientras que en Valencia y Abu Dabi, que han sido aburridas en otras ediciones, resultaron ser muy emocionantes. La última también produjo una de las frases del año, pronunciada por el ganador de esa semana, Kimi Raikkonen.

“Dejadme en paz. Sé lo que estoy haciendo”, dijo el finlandés por radio a su equipo Lotus, cuando le estaban dando consejos que creían imprescindibles.

La Fórmula 1 dio la bienvenida a su primera directora de equipo cuando Monisha Kaltenborn tomó el timón de Peter Sauber, y tembló en el extraño accidente que le costó a la española María de Villota, piloto de pruebas de Marussia, el uso de un ojo, así como varias heridas graves.

Si al principio de la temporada las apuestas se habrían inclinado por Vettel y Hamilton peleando por el título, con el genial diseñador de Red Bull Adrian Newey como probable ganador, el año que viene promete ser distinto.

Aunque Vettel sigue pareciendo el hombre a batir en una temporada donde los coches serán muy similares, aunque quizá más atractivos por los “paneles de modestia” que podrán cubrir los morros, Hamilton tendrá que esperar hasta 2014 para volver a tener un coche realmente competitivo.

Eso le dará a Button una oportunidad como piloto más experimentado de McLaren, y puede contarse con que Alonso peleará todo el camino, y Raikkonen hará lo que sabe hacer tras una impresionante temporada de regreso.

A menos, por supuesto, que lo inesperado ocurra.

/Por Alan Baldwin/

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