La seleccionadora de sincronizada, Anna Tarrés, deberá ser readmitida

martes 27 de noviembre de 2012 22:29 CET
 

MADRID (Reuters) - Anna Tarrés deberá ser readmitida como seleccionadora del equipo de natación sincronizada hasta el final de su contrato en diciembre de este año, pero no cobrará la indemnización de 350.000 euros que había exigido a la Federación Nacional de Natación (RFEN), según la decisión judicial de la que se hicieron eco medios nacionales el martes.

Tarrés interpuso una demanda "de tutela de derechos fundamentales" en septiembre contra la federación de natación y su presidente, Fernando Carpena, que fue estimada sólo en parte por el Juzgado de lo Social número 2 de Terrasa.

El anuncio telefónico que hizo Carpena a Tarrés sobre su intención de finalizar su contrato y el alejamiento de la seleccionadora de sus cargos se trató de "una vulneración del derecho al honor de la demandante por afectar a su prestigio profesional", determinó el juez según fue citado por medios.

La seleccionadora de sincronizada - que ocupaba el cargo desde 1997 y ganó numerosas medallas en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos, incluyendo Londres 2012 - recibió la noticia de su cese por sorpresa a principios de septiembre, desatando rumores sobre su supuesto trato vejatorio a algunas ex nadadoras del equipo, hechos que Tarrés siempre ha negado.

Aunque será readmitida hasta la finalización de su contrato el 31 de diciembre, Tarrés queda exonerada "de prestar servicios efectivos a la federación", apuntó el fallo, por lo que cobrará su salario pero no deberá ejercer el cargo.

La indemnización de 350.000 euros exigida por Tarrés en concepto de daños y perjuicios materiales y morales fue desestimada por el juez al considerar que "ninguno de tales hechos puede reputarse ocurrido como tal".

La sentencia puede ser recurrida a la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

 
Anna Tarrés deberá ser readmitida como seleccionadora del equipo de natación sincronizada hasta el final de su contrato en diciembre de este año, pero no cobrará la indemnización de 350.000 euros que había exigido a la Federación Nacional de Natación (RFEN), según la decisión judicial de la que se hicieron eco medios nacionales el martes. En la imagen de archivo, las nadadoras españolas Ona Carbonell y Andrea Fuentes caminan hacia sus entrenadoras, Anna Tarrés (derecha) y su ayudante, tras su actuación en la final de dúo sincronizado en los Juegos Olímpicos de Londres en el Centro Acuático de la capital británica, el 7 de agosto de 2012. REUTERS/Michael Dalder