Suiza planea nuevas medidas para enfrentarse a los 'hooligans'

martes 20 de noviembre de 2012 18:28 CET
 

BERNA (Reuters) - Suiza podría adoptar un nuevo sistema basado en colores para identificar los partidos de fútbol en los que pueda haber violencia por parte de las aficiones y prohibir la venta de alcohol, además de imponer restricciones drásticas para la asistencia de los seguidores visitantes a los que sean considerados encuentros de alto riesgo.

Las medidas fueron recomendadas por la Conferencia de Justicia Cantonal y de Directores de Policía (CJCDP) el martes y es el último intento de acabar con la violencia en Suiza, donde las autoridades están luchando para mantener el problema bajo control.

La norma también se aplicaría al hockey sobre hielo, un deporte muy popular en el país alpino. El CJCDP recomendó el uso de un código basado en las luces de los semáforos para determinar qué partidos serían calificados como rojos (de alto riesgo), amarillos (medio) y verdes (bajo).

CJCDP dijo que en los partidos rojos, los seguidores visitantes tendrían que desplazarse a los estadios en autobuses y trenes especiales y sólo se les permitiría el acceso con un billete que combinara el transporte y la entrada al partido.

"El beneficio para la autoridad competente es que esto reduce significativamente la presencia policial necesaria", dijo el CJCDP a través de un comunicado, añadiendo que el sistema había sido usado con éxito en Holanda y Bélgica.

"La llegada de los seguidores visitantes puede ser organizada de forma que se impida que grupos rivales se encuentren y que se produzcan procesiones no autorizadas de hinchas visitantes".

Las ventas de alcohol se vetarán dentro y en los alrededores de los estadios, exceptuando los palcos VIP, añadió.

Los problemas con aficionados violentos en Suiza alcanzaron su punto álgido cuando el derbi entre el FC Zurich y Grasshoppers del año pasado, en la ciudad en la que se ubica la sede de la FIFA, fue suspendido en la segunda mitad después de que los seguidores rivales empezaran a lanzarse bengalas y botes de humo entre sí.

A pesar de una serie de medidas adoptadas durante años, las autoridades suizas no han conseguido acabar con los problemas y los hinchas destrozan trenes, se enfrentan a la policía y protagonizan actos vandálicos en los estadios de forma habitual.

La mayoría de servicios policiales de Suiza están descentralizados y son controlados por los cantones, mientras que el CJCDP actúa como un foro nacional.

Los cantones decidirán individualmente si implementan o no los controles con estas medidas, que serían introducidas la próxima temporada.

 
Suiza podría adoptar un nuevo sistema basado en colores para identificar los partidos de fútbol en los que pueda haber violencia por parte de las aficiones y prohibir la venta de alcohol, además de imponer restricciones drásticas para la asistencia de los seguidores visitantes a los que sean considerados encuentros de alto riesgo. En la imagen de archivo, los seguidores del BSC Young Boys encienden bengalas antes de su partido contra el FC Zurich de la liga suiza en abril de 2009. REUTERS/Christian Hartmann