PREVIA-Kehl espera jugar ante el Madrid, aunque enmascarado

lunes 5 de noviembre de 2012 11:32 CET
 

MADRID (Reuters) - El personal médico está tratando de construir una máscara que permita al capitán del Borussia de Dortmund, Sebastian Kehl, jugar en el encuentro del martes de Liga de Campeones contra el Real Madrid, correspondiente al Grupo D.

El centrocampista, de 32 años, se rompió la nariz en el empate del sábado 0-0 contra el VfB Stuttgart en la Bundesliga y el Dortmund necesitará su experiencia para mejorar sus malos resultados fuera de casa en la competición de élite europea.

Inicialmente se temió que Kehl podría haberse fracturado huesos faciales en un choque aéreo contra Raphael Holzhauser, del Stuttgart.

"Parece que sólo se ha roto la nariz", dijo el entrenador del Dortmund Jürgen Klopp.

El club explicó en su web (www.bvb.de) que precisarían seis horas para crear una mascara especial que le proteja la nariz.

El Dortmund derrotó al Madrid por 2-1 en casa hace dos semanas y una improbable victoria de los alemanes en Madrid les situaría líderes de grupo con cuatro puntos de ventaja sobre los blancos.

El equipo de Klopp suma siete puntos en tres partidos, por seis del Madrid, tres del Ajax de Amsterdam y uno del Manchester City.

El Dortmund perdió sus tres partidos fuera de casa en Champions la temporada pasada. La última victoria a domicilio del equipo en la competición fue ante el AC Milan en 2003.

Los alemanes sólo han ganado un partido europeo en España de ocho intentos, un 1-0 en fase de grupos de Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid en la temporada 1996-97, cuando ganaron el trofeo.   Continuación...

 
El personal médico está tratando de construir una máscara que permita al capitán del Borussia de Dortmund, Sebastian Kehl, jugar en el encuentro del martes de Liga de Campeones contra el Real Madrid, correspondiente al Grupo D. En la imagen, de 3 de noviembre, el jugador del Borussia de Dortmund Sebastian Kehl reacciona tras una entrada en el partido del pasado fin de semana contra el Stuttgart en Dortmund. REUTERS/Ina Fassbender