Lorenzo gana el título olvidando sus viejos fantasmas en Phillip Island

domingo 28 de octubre de 2012 13:29 CET
 

PHILLIP ISLAND, Australia (Reuters) - Tras lograr el domingo el campeonato de MotoGP en Phillip Island, la ronca interpretación de Jorge Lorenzo del inmortal himno a la victoria de Queen "We are the champions" demostró que se maneja bastante mejor sobre una moto que como cantante.

El discordante dúo que protagonizó junto con su director de equipo, el holandés Wilco Zeelenberg, dejó a los reporteros con la boca abierta, pero fue un marcado contraste con la segura carrera de Lorenzo en el circuito australiano, donde dejó atrás a sus viejos fantasmas de Philip Island.

Como en su primer título en 2010, el segundo triunfo de Lorenzo con Yamaha, conseguido con un segundo puesto tras el ídolo local Casey Stoner, fue construido sobre la regularidad y la paciencia, mientras sus rivales por el título iban quedando descartados, dejándole libre el camino.

El bicampeón Stoner, que se retirará al final de temporada, fue el primero en abandonar la lucha a causa de una lesión de ligamentos en el tobillo sufrida en el Gran Premio de Estados Unidos, que le dejó fuera durante tres carreras.

El compañero de equipo de Stoner, Dani Pedrosa, tardó más en quedar descartado y protagonizó un último y aguerrido asalto al campeonato, pero sufrió un despiste en la cuarta curva el domingo, apostando demasiado fuerte y acabando fuera de la carrera.

Esto dejó a Lorenzo el camino expedito para cerrar el título con tranquilidad y con la oportunidad de disfrutar de un baño de masas en la última carrera de la temporada en casa en el circuito valenciano de Cheste.

"Será la gran fiesta porque es justo después de la victoria, pero me gustará celebrarlo en Palma de Mallorca, mi isla", dijo a la prensa un radiante Lorenzo.

"Veremos si se puede organizar una gran celebración allí".

Aunque al final ha conseguido coronarse en Phillip Island, con su compañero de equipo Cal Crutchlow a una considerable distancia, Lorenzo rodó cauteloso tras haber sufrido malos momentos en Australia en el pasado.   Continuación...

 
Tras lograr el domingo el campeonato de MotoGP en Phillip Island, la ronca interpretación de Jorge Lorenzo del inmortal himno a la victoria de Queen "We are the champions" demostró que se maneja bastante mejor sobre una moto que como cantante. En la imagen, Lorenzo hace un gesto con sus dedos tras la sesión de clasificación del Gran Permio de Australia el 27 de octubre. REUTERS/Brandon Malone