ANÁLISIS - Una dominante España deja lo mejor para el final

lunes 2 de julio de 2012 01:41 CEST
 

KIEV (Reuters) - Los mejores equipos siempre destacan en el momento justo y España, en una respuesta empática a los que criticaban que su hipnotizante posesión del balón es aburrida, guardó su mejor juego para la final de la Eurocopa 2012.

Los hombres de Vicente del Bosque habían tenido problemas para desarrollar su fluido estilo de juego en partidos anteriores durante el torneo, pero todo fue hermoso en la final del domingo contra Italia en Kiev.

Algunos habían señalado el aburrimiento que producía "la Roja" tras un par de actuaciones poco inspiradas en Ucrania y Polonia, pero su aplastante 4-0 en el Estadio Olímpico fue el mayor margen de victoria de cualquier final del Mundial o la Eurocopa.

España dominó el partido desde el principio y creó una red de pases, con Andrés Iniesta, Cesc Fàbregas y David Silva moviéndose entre la defensa "azzurra" para buscar la ventaja.

Con los centrocampistas defensivos Xavi Alonso y Sergio Busquets asentando los cimientos del equipo, Xavi fue capaz de distribuir desde el centro, alimentando las escapadas de los delanteros y de los laterales que los flanqueaban.

Del Bosque volvió a jugar sin un delantero puro, con el centrocampista Fàbregas haciendo de "falso 9", y fue su penetración en el área y su gran pase lo que propició el primer gol en forma de cabezazo de Silva.

Los jugadores españoles parecían mucho más hambrientos que sus rivales, buscando espacios y recorriendo las bandas para crear oportunidades claras, mientras que los italianos sólo suponían amenaza para la meta de Iker Casillas a larga distancia.

Y fue en una de estas incursiones cuando llegó el segundo tanto español.

El gol no se produjo tras una jugada de 20 pases marca de la casa, sino que Fàbregas alcanzó un saque largo de Casillas y Jordi Alba lo metió entre los palos.   Continuación...

 
Los mejores equipos siempre destacan en el momento justo y España, en una respuesta empática a los que criticaban que su hipnotizante posesión del balón es aburrida, guardó su mejor juego para la final de la Eurocopa 2012. En la imagen, los jugadores de la selección española celebran su victoria contra Italia en la final de la Eurocopa, en el estadio olímpico de Kiev, el 1 de julio de 2012. REUTERS/Darren Staples