Drogba da la victoria al Chelsea y parece despedirse

domingo 20 de mayo de 2012 11:39 CEST
 

MÚNICH (Reuters) - Didier Drogba anotó el gol del Chelsea y luego el penalti que dio a su equipo la Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich el sábado, y luego, solemnemente, pareció decir adiós.

El delantero marfileño de 34 años, que fue nombrado hombre del partido, remató sus ocho años en Londres levantando el trofeo que su jefe, Roman Abramovich, había codiciado desde que compró el club en 2003.

Pero el gran delantero, que aún no ha alcanzado un acuerdo con el club para renovar su contrato, aceptó los laureles con unas declaraciones que sonaron a despedida y dejó de lado las preguntas sobre su futuro.

"No creo que podamos tomar decisiones en momentos emotivos como éste. Lo más importante no es mi futuro, lo más importante es lo que hemos conseguido hoy", dijo a los periodistas tras la victoria.

"Quiero dar las gracias a todos los jugadores con los que he jugado desde que empecé aquí y a todos los entrenadores. Me han mejorado como jugador y como persona".

El exuberante marfileño, que encandiló a los aficionados y preocupó a la seguridad del club al subirse a bailar en el techo del autobús cuando el Chelsea ganó su primer título en Inglaterra en 50 años en su primera temporada en el equipo, dijo que se sentía muy feliz.

"Hoy es un gran día para el club, para nuestros seguidores, para todos los jugadores. No sé realmente si hay palabras suficientes para describir como me siento ahora", dijo.

El delantero ha desarrollado habilidad para marcar en las finales, como en la final de la Copa FA ante el Liverpool a principios de mes, cuando se convirtió en el primer hombre en la Copa FA que anota en cuatro finales.

Drogba, expresivo e histriónico sobre el terreno de juego y cortés y suave al hablar fuera de él, ha dividido a la opinión pública en el fútbol inglés, pero pocos negarán su impacto en el juego del Chelsea, que con él ha ganado dos títulos de liga, cuatro Copas FA y ahora la Champions.

 
Didier Drogba anotó el gol del Chelsea y luego el penalti que dio a su equipo la Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich el sábado, y luego, solemnemente, pareció decir adiós. En la imagen, Didier Drogba celebrando la victoria en la Liga de Campeones en Múnich el 19 de mayo de 2012. REUTERS/Michaela Rehle