Los autores de la protesta en los JJOO del 68 no se arrepienten

sábado 21 de julio de 2012 11:27 CEST
 

PALM SPRINGS, Estados Unidos (Reuters) - Cuarenta y cuatro años después de que los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos revolucionaran los Juegos Olímpicos de México con sus cabezas inclinadas y su brazos levantados con el puño en alto en apoyo a las protestas por los derechos civiles, no se arrepienten de su controvertido gesto.

Fueron tachados de antipatriotas y se les criticó por usar el podio olímpico para realizar una acción política, pero ambos dicen que su gesto fue por los derechos humanos.

Smith, el medallista de oro en los 200 metros lisos, y Carlos, bronce, fueron expulsados de la Villa Olímpica después del incidente, que muchos interpretaron como un saludo del "Black Power" (Poder Negro).

"No estaba allí como un hombre negro, yo sólo estaba preocupado por la pobreza de los negros en el sur y el centro de Los Ángeles, o el sur de Misisipi. Pensaba en la gente de color de todo el mundo que sufría el mismo tipo de pobreza", dijo Carlos, de 67 años, en una entrevista en el instituto donde trabaja actualmente como orientador en Palm Springs, California.

Sólo unos meses antes de los Juegos de 1968, el líder de la lucha por los derechos civiles, Martin Luther King, fue asesinado en Memphis y los Estados Unidos cayeron en una tormenta política por cuestiones raciales. Las fotografías de Smith y Carlos en el podio con sus puños alzados enfundados en guantes negros se ha convertido en un icono del periodo de las luchas por los derechos civiles.

"Esa imagen por sí sola dio mucha más fuerza a las personas que ya no tenían fuerza. Les dio el coraje que ellos no sabían que tenían", dijo Carlos.

Cuatro décadas después de la protesta, Barack Obama se convirtió en 2008 en el primer presidente negro de los Estados Unidos.

Pero Carlos cree que el país aún no ha superado el racismo por el que protestaban él y Smith. Incidentes como el del congresista que gritaba "¡Mientes!" a Obama cuando éste se dirigía al Congreso en 2009 y las dudas vertidas sobre el auténtico lugar de nacimiento de Obama muestran la falta de respeto que Carlos llama intolerancia.

"Esto da a los Estados Unidos una oportunidad de ver que los problemas que combatíamos aún no están muertos, siguen vivos y coleando", dijo Carlos, vistiendo una camiseta con un puño levantado y una gorra de béisbol con un mapa de África.   Continuación...

Cuarenta y cuatro años después de que los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos revolucionaran los Juegos Olímpicos de México con sus cabezas inclinadas y su brazos levantados con el puño en alto en apoyo a las protestas por los derechos civiles, no se arrepienten de su controvertido gesto. En la imagen, John Carlos con el mural realizado por los estudiantes de su instituo que recrea su gesto de 1968. REUTERS/Alex Gallardo