El progresista Gonzalo Moliner presidirá el Supremo y CGPJ
MADRID (Reuters) - El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) eligió el martes a Gonzalo Moliner como nuevo presidente del organismo y del Tribunal Supremo en sustitución de Carlos Dívar, que dejó el cargo el mes pasado por acusaciones de mal uso de fondos públicos.
Moliner, considerado un juez progresista y hasta ahora presidente de la Sala de lo Social del Supremo, fue elegido máxima autoridad judicial del país por el mínimo de votos necesario, 12 de los 20 vocales, tras dos reuniones previas en las que no se alcanzó el mínimo la semana pasada.
"No era una tarea sencilla (..) hemos trabajado intensamente, viendo cuál sería el mejor candidato", dijo el presidente interino del CGPJ, Fernando de Rosa, en rueda de prensa en Madrid tras apenas media hora de reunión, en la que hubo cinco votos en contra y tres en blanco.
El candidato elegido, de 68 años y miembro fundador de la asociación de carácter progresista Jueces para la Democracia, asumirá el cargo "a la mayor brevedad posible" una vez se haya aprobado su designación en Consejo de Ministros, dijo De Rosa.
Moliner, que será presidente hasta septiembre de 2013 cuando concluye el mandato actual, habrá de llevar adelante las reformas judiciales anunciadas por el Gobierno de Mariano Rajoy, que incluyen la modificación del CGPJ.
"Lo afronto por una parte con ilusión (..) y con algo de miedo porque veo que la cosa puede ser compleja pero estoy ilusionado (..) aquí estamos para cooperar", dijo Moliner, en declaraciones recogidas por RNE.
La asociación de la que forma parte Moliner se ha mostrado contraria a los recortes del Gobierno, que considera desmantelan el Estado social y castigan a los sectores más desfavorecidos con medidas como la reforma laboral, reducciones salariales y subida de los impuestos indirectos.
El nombramiento se produce tras la incertidumbre surgida a raíz de la dimisión de Dívar tras las acusaciones de uso de fondos públicos para viajes particulares.
"Es una muy buena noticia, cierra una crisis institucional tras la marcha del presidente Dívar", dijo el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, tras conocer el nombramiento.
El escándalo, que surgió a primeros de mayo tras una denuncia de un vocal del CGPJ, ha perjudicado la imagen de los jueces, que habían quedado al margen de la indignación ciudadana hacia políticos y banqueros en un país hundido en su segunda recesión en tres años y en el que casi uno de cada cuatro trabajadores está en el paro.
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