Los estados del este de la UE critican el plan bancario
PRAGA (Reuters) - El Gobierno checo y el banco central búlgaro redoblaron el miércoles las críticas a las propuestas de crear una unión bancaria en la UE, planteando nuevos obstáculos para llegar a un acuerdo en la cumbre de esta semana.
Los cambios en la supervisión bancaria europea están considerados como un elemento importante para resolver la crisis de deuda de la eurozona y están sobre la mesa para su discusión en una cumbre que ya promete ser encendida por el enfrentamiento de Alemania con Italia, Francia y España sobre cómo salvar la moneda única.
Algunos estados al margen de la eurozona, como la potencia económica Reino Unido, temen que unas normas bancarias en toda la UE les quiten soberanía y dañen su economía.
El primer ministro checo, Petr Necas, dijo que su Gobierno no aceptaría las propuestas iniciales que han circulado hasta ahora.
"Algunas propuestas, como la unión bancaria, podrían tener un impacto extremadamente dañino en la economía checa", dijo, añadiendo que no esperaba ninguna conclusión importante en la cumbre.
Por su parte, el gobernador del banco central de Bulgaria, Iban Iskrov, expresó su preocupación por cualquier propuesta que extienda la supervisión bancaria en toda la Unión Europea, en lugar de sólo en la eurozona, y dijo que los estados pequeños encontrarían difícil apoyar esa idea.
La falta de un acuerdo unánime en la UE sobre regulación bancaria socavaría las perspectivas de cualquier cambio, que en todo caso tardaría años en aplicarse.
Lo que preocupa a República Checa y otros países del este de Europa es que sus sistemas bancarios puedan verse minados por una regulación más ligera a nivel de la UE.
En Europa del Este, muchos bancos son propiedad de entidades de países más grandes. Su temor es que dentro de la regulación de la UE, esos bancos matriz peor capitalizados puedan exprimir el capital de sus filiales más sanas en otros países. Continuación...

