Haas se impone a Federer y gana el Abierto de Halle

domingo 17 de junio de 2012 17:20 CEST
 

(Reuters) - El tenista alemán Tommy Haas se mostró capaz de seguir sorprendiendo con 34 años al derrotar el domingo por 7-6 y 6-4 al suizo Roger Federer en la final del Abierto de Halle, poniendo fin a una sequía de tres años sin títulos.

Haas, que necesitó una invitación para disputar el torneo de hierba que se juega en su país debido a que ocupa el puesto 87 del ranking mundial, se declaró a sí mismo "perplejo" con su inesperada clasificación para la final.

El teutón se mostró aún más asombrado el domingo tras vencer a Federer, de 30 años y un viejo rival que era el gran favorito a conquistar su sexto título en el certamen que sirve de preparación para el Abierto británico de Wimbledon.

La victoria de Haas también puso fin a una racha de 10 años de derrotas ante Federer, con el suizo saliendo triunfador de los últimos nueve enfrentamientos entre ambos desde el Masters de París de 2002.

Haas había ganado por última vez el trofeo en la hierba de Halle en 2009. Semanas después disfrutó de su mejor actuación en Wimbledon, donde llegó a semifinales.

El alemán esperará ahora que el resultado del domingo le sirva nuevamente como motivación para disputar otra buena campaña en la hierba británica.

A pesar de la derrota en la final, Federer disfrutó de una semana memorable en la ciudad del norte de Alemania, después de que pusieran su nombre al pasillo de acceso al estadio.

El suizo, ganador de 16 torneos del Grand Slam, probablemente no se lamente demasiado por no haber podido dar el último paso triunfal en Halle, ya que lo que buscaba era afinar su tenis en los cuatro partidos que disputó allí con miras a Wimbledon.

El tenista alemán Tommy Haas se mostró capaz de seguir sorprendiendo con 34 años al derrotar el domingo por 7-6 y 6-4 al suizo Roger Federer en la final del Abierto de Halle, poniendo fin a una sequía de tres años sin títulos. En la imagen, Tommy Haas en su partido contra Federer en la final de Halle el 17 de junio de 2012. REUTERS/Ina Fassbender