La banca no ve fondo y el Ibex dinamita los 8.500 puntos

martes 2 de agosto de 2016 17:50 CEST
 

MADRID, 2 ago (Reuters) - El pesimismo se ha instalado en torno a un sector bancario que parece no encontrar suelo pese a la fuerte descapitalización de los últimos días - que algunos consideran desproporcionada - ante los temores suscitados por las pruebas de estrés y por las proyecciones en un contexto de tipos de interés cero.

Toda la banca europea se veía afectada, con un descenso del índice sectorial del 3,3 por ciento, algo inferior al registrado en el enorme sector financiero nacional -que representa más de un cuarto de la bolsa española-.

"El conjunto de bancos europeos presenta caídas de doble dígito en los dos últimos días, desde que se publicaron los Test de Estrés de la banca europea, en lo que está siendo un nuevo capítulo de pánico sobre un sector sobrecastigado", dijo Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG.

Además de en Italia, donde se especula con la necesidad de un programa de rescate, las caídas superaban niveles del cinco por ciento en otros grandes europeos, como el alemán Deutsche Bank o el suizo Credit Suisse, arrastrados por una vorágine que ganó en intensidad después de que el alemán Commerzbank lanzase una advertencia sobre sus resultados y provocase una caída de casi el 9 por ciento en la acción.

El mayor banco de la eurozona por capitalización, Santander perdió más de un cinco por ciento, al igual que Popular y Caixabank, mientras que BBVA, Bankia y Sabadell perdieron más de un cuatro por ciento.

"Al margen de las circunstancias particulares que se han acumulado en las últimas 48 horas, lo que subyace a estos nuevos desplomes es el estigma sobre el sector bancario europeo, constituido sobre la doble sensación del fortísimo riesgo de solvencia actual y la ausencia de visibilidad en la rentabilidad futura, genera una fuerte aversión de los inversores, que volvieron la espalda al sector desde hace más de un año", dijo Pingarrón.

Para el analista, "sin el rescate de Wall Street" los nuevos desplomes tienen potencial de continuar como consecuencia de la sobrecompra acumulada en las bolsas.

La herida bancaria no se vio atemperada en esta ocasión por los valores industriales, que se sumaron también al rojo y contribuyeron a que el Ibex registrase la mayor caída del año desde el brexit.

El selectivo español terminó cayendo un 2,77 por ciento 8.277 puntos mientras que el paneuropeo Eurofirst 300 perdió un 1,3 por ciento. (Información de Carlos Ruano; editado por Tomás Cobos)