Corea del Norte podría ser un nuevo obstáculo para los cazadores de Pokemon

miércoles 13 de julio de 2016 12:47 CEST
 

Por Se Young Lee

SEÚL, 13 jul (Reuters) - El último gran éxito de Nintendo , Pokemon GO, probablemente se enfrente a problemas en Corea del Sur, donde las función de mapas de Google está restringida por cuestiones de seguridad con Corea del Norte, aunque algunos seguidores están listos para acudir a áreas remotas donde puedan jugar.

Corea del Sur es el cuarto mercado más grande del mundo de juegos, tras China, Estados Unidos y Japón, según la firma holandesa Newzoo, lo que representa una gran oportunidad perdida si la comercializadora del juego Niantic no consigue sacarlo a la venta oficialmente.

El juego de realidad aumentada donde los jugadores caminan por las calles en la vida real buscando pokemon para capturarlos y entrenar, utiliza Google Maps para funcionar. Pero en la mayor parte de Corea del Sur, está función está limitada por el gobierno, que está técnicamente en guerra con Corea del Sur, por razones de seguridad nacional.

"Debido a las restricciones en los datos de mapas, es imposible para Pokemon GO funcionar con el servicio Google Maps en Corea del Sur", dijo una persona familiarizada con el asunto, que pidió no ser identificada por no estar autorizada a hablar del tema.

Representantes de Niantic no estaban inmediatamente disponibles para comentarios. Nintendo y Google, de Alphabet , declinaron hacer comentarios.

La primera incursión de Nintendo en los juegos en móviles ha sido lanzada oficialmente solo en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. Se prevé que se estrene pronto en otros países como Japón.

El éxito ha impulsado con fuerza las acciones de Nintendo, aunque perdieron algo de terreno el miércoles cuando los inversores recogían beneficios. El valor ha subido un 46 por ciento, lo que sumó cerca de 10.000 millones de dólares al valor de mercado de la compañía desde el cierre del jueves. (Información de Se Young Lee en SEÚL; Información adicional de Makiko Yamazaki en TOKIO, Tom Westbrook en SÍDNEY y Charlotte Greenfield en WELLINGTON; Escrito por Miyoung Kim; Editado por Edwina Gibbs; Traducido por María Vega Paúl en la redacción de Madrid)