Una de las cajas negras del vuelo de EgyptAir sugiere presencia de humo a bordo

jueves 30 de junio de 2016 11:00 CEST
 

Por Ahmed Aboulenein

EL CAIRO, 30 jun (Reuters) - Los investigadores han descargado datos procedentes de las cajas negras del vuelo de EgyptAir MS804 y los están preparando para analizarlos, acercándose un poco más a descubrir qué causó que el avión se estrellara, dijo el comité de investigación de Egipto.

El Airbus A320 se hundió en el mar Mediterráneo oriental en su ruta París - El Cairo el pasado 19 de mayo, matando a las 66 personas que iban a bordo. Todavía se desconocen las causas del accidente.

"La información preliminar muestra que el vuelo está grabado al completo en la caja negra, desde su despegue en el aeropuerto Charles de Gaulle hasta que se produce el accidente que detiene la grabación a una altitud de 37.000 pies", dijo en un comunicado el comité de investigación de accidentes de aeronaves de Egipto.

Los equipos de búsqueda han recuperado las dos cajas negras del avión. Investigadores ahora se preparan para analizar los datos procedentes de las grabaciones del vuelo.

"Los datos registrados muestran consistencia con los mensajes que indicaban que había humo en la cabina emitidos por el sistema ACARS", dijo el comité, en referencia al sistema automático de comunicaciones del avión, que recopila de forma rutinaria datos de mantenimiento y de posibles fallos que envía al operador aéreo.

El aparato había enviado una serie de advertencias que indican que había detectado humo a bordo a través de ACARS.

Los restos recuperados de la parte delantera del avión revelaron signos de daños provocados por altas temperaturas y de hollín, dijo el comité. Estas podrían ser las primeras muestras de que el fuego podría haber estallado en el avión de pasajeros A320, además de los mensajes de mantenimiento que indican las alarmas de humo en la cabina y los baños.

Sin embargo, el comité dijo que estos hallazgos necesitarían más análisis para descubrir el origen y la razón de las señales. (Editado por Andrew Roche y Lary King; Traducido por Ana Vicario)