18 de diciembre de 2015 / 13:06 / hace 2 años

España se enfrenta a sus elecciones más inciertas en 40 años

6 MIN. DE LECTURA

* El PP sería el partido más votado, pero lejos de la mayoría

* Posibles alianzas tanto de izquierdas como de derechas

* Analistas ven un gobierno débil, fin de la agenda reformista

By Julien Toyer and Angus Berwick

Dec 18 - Los españoles votarán el domingo en las elecciones más reñidas de los últimos 40 años años ante la emergencia de nuevos partidos que han roto la hegemonía de conservadores y socialistas y que forzarán la necesidad de pactos para garantizar un gobierno estable.

Los comicios previsiblemente marcarán el punto de inflexión tras cuatro décadas de políticas predecibles hacia una nueva era que habrá de estar comandada por un consenso que el país no ha necesitado antes.

Tras el reciente auge de las alternativas populistas en los comicios de Francia y Portugal, las elecciones en España también serán una prueba para determinar hasta qué punto los emergentes pueden extender su influencia en Europa y romper con la alternancia tradicional entre centroderecha y centroizquierda.

Aunque muchos analistas dicen que la fragmentación probablemente dejará en suspenso reformas necesarias para crear empleo en un país con cinco millones de desempleados, muchos votantes ven estas elecciones como una oportunidad de zarandear un sistema político considerado por muchos ineficaz y corrupto.

"El PP y los socialistas han perdido fuelle. Prometían cosas que nunca cumplían y confío en que Podemos propicie un cambio", dice Cristian Ciudad, empleado en una pescadería en un mercado de Valencia.

El joven de 22 años dice que la mayoría de sus amigos también votarán por el partido antiausteridad porque consideran que podría crear puestos de trabajo entre el elevado colectivo de jóvenes desempleados.

"Si no hay trabajos, no hay dinero y, si no hay dinero, no puedes tener una casa ni cubrir otras necesidades básicas", explica.

Aunque uno de cada cinco llamados a las urnas no ha decidido su voto y la sorpresa es una posibilidad, se da por descontado que el Partido Popular liderado por el actual presidente Mariano Rajoy será el más votado, aunque lejos de la mayoría absoluta con la que ha gobernado los últimos cuatro años.

Según la mayoría de los sondeos, el principal partido de la oposición, el Partido Socialista, quedaría segundo a cierta distancia, mientras que los emergentes Podemos y Ciudadanos - izquierda y liberales, respectivamente - están muy cerca en la carrera por el tercer puesto y serán claves en las conversaciones postelectorales.

Para complicar más las cosas, otros seis partidos, entre ellos Izquierda Unida y los nacionalistas catalanes y vascos Vasco también tendrían asegurados asientos en el Congreso.

Esta situación dejaría la puerta abierta a alianzas en bloque de derecha y de izquierda en un probable escenario de gobierno en minoría.

Coaliciones difíciles

El miércoles Rajoy dijo que su preferencia es buscar un pacto de gobierno que dé estabilidad a los cuatro años de legislatura, pero tanto el socialista Pedro Sánchez como el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, han indicado que no entrarán en un gobierno de coalición con el PP.

"Sería una decepción para millones de votantes de Ciudadanos estar en una investidura, en un gobierno, en un pacto con partidos que representan un modelo de hacer política que ya es pasado", dijo Rivera en una entrevista en televisión esta semana.

"Se puede estar en la oposición y apoyar la investidura de otro partido, pero no lo voy a hacer", añadió.

Esta postura difiere de la puesta en práctica hasta ahora por la formación, que ha dado apoyo puntual a investiduras de izquierdas o derechas en cinco comunidades autónomas.

Otra opción sería un gobierno socialista con el apoyo de Podemos, pero su líder Pablo Iglesias ha dejado claro que no dará su brazo a torcer fácilmente.

adiós a Las Grandes Reformas

Miembros de Ciudadanos y Podemos y analistas consideran que los dos partidos miran más allá del domingo y su ambición es seguir robando votantes a populares y socialistas, por lo que ven pocos incentivos en apoyar a un gobierno que lidere una de las dos grandes formaciones.

"Puede suceder que los partidos emergentes vean el 20D como la primera vuelta y esperen una segunda en donde pasen de ser emergentes a preferentes", dijo el asesor y profesor de comunicación política Antoni Gutiérrez Rubí.

En opinión de Rubí, esta estrategia podría ser positiva para Ciudadanos y Podemos pero negativa para España, ya que sería más complicado aprobar reformas económicas significativas y llevar a unas elecciones anticipadas.

Esta incertidumbre empujaba el diferencial de la deuda española con la alemana a su máximo en cinco meses este viernes.

Sin embargo, muchos observadores creen que las ventajas de unos tipos de interés bajos y un crudo barato para la recuperación de las economías del sur de Europa compensan con creces el riesgo político y eliminan la presión de los mercados para realizar más reformas.

"Desde que Syriza llegó al poder en Grecia, el listón para que los mercados se preocupen por la política está más alto. Cualquier cosa que quede por debajo del equivalente griego se considere ahora como relativamente benigna", dijo Antonio Barroso, analista de Teneo Intelligence.

"Así que los incentivos para invertir en medidas económicas valientes serán limitados, nos podemos olvidar de las reformas de gran calado", dijo. (Información adicional de Inmaculada Sanz; traducido por Carlos Ruano y Tomás Cobos)

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