Las ejecuciones hipotecarias bajan, pero se mantienen los desahucios -CGPJ

martes 13 de octubre de 2015 13:15 CEST
 

MADRID, 13 oct (Reuters) - Las ejecuciones hipotecarias iniciadas en el segundo trimestre del año bajaron un 18 por ciento respecto al mismo periodo del mes anterior, aunque los desahucios se mantuvieron estables, en gran parte por el fin de los alquileres de renta antigua, según un informe publicado el martes.

El informe, elaborado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sobre las consecuencias de la crisis económica, mostró que entre el 1 de abril y el 30 de junio se iniciaron 17.414 ejecuciones hipotecarias.

El número de lanzamientos o desahucios que afectan a viviendas habituales, no habituales y otros tipos de inmuebles se mantuvo estable en 18.739, diez menos que en el mismo periodo del año anterior.

Más de la mitad de los lanzamientos (52,6 por ciento) corresponden a desahucios a causa del vencimiento en enero de la prórroga de la renta antigua del alquiler -que tenía precios más bajos- recogida en la ley de arrendamientos urbanos, explicó el CGPJ.

Cataluña con un 27 por ciento, Madrid con un 14,3 y Andalucía con un 13,2 por ciento fueron las regiones con más procedimientos derivados de dicha ley, según los datos del CGPJ.

La ley de Arrendamientos Urbanos, conocida popularmente como "Ley Boyer", protegió a los pequeños comercios con contratos anteriores a 1985 del notable aumento de los alquileres desde entonces, pero expiró a finales de 2014 obligando a los inquilinos de negocios en muchos casos centenarios a renegociar con su arrendatario o cambiar de local.

Las ejecuciones hipotecarias, que se dispararon en el país durante la crisis económica en gran medida vinculadas a préstamos contratados en el momento álgido del boom inmobiliario, también continúan siendo una parte importante de los lanzamientos, en concreto un 43,3 por ciento.

Mayoritariamente se produjeron en Andalucía (un 20 por ciento) y Comunidad Valenciana (18,6 por ciento), según datos del CGPJ. (Información de Emma Pinedo; Editado por Rodrigo de Miguel)