La película "Steve Jobs" profundiza en el hombre detrás de Apple

sábado 10 de octubre de 2015 16:30 CEST
 

Por Piya Sinha-Roy

LOS ÁNGELES, 9 oct (Reuters) - "Es como si cinco minutos antes de un lanzamiento, todo el mundo va a un bar, se emborracha y me dice lo que realmente piensa", dice exasperado Steve Jobs, el cofundador de Apple interpretado por Michael Fassbender, en una nueva película biográfica.

La frase establece el tono del filme "Steve Jobs", escrito por el guionista ganador del Oscar Aaron Sorkin, un intenso diálogo que imagina a una de las figuras más veneradas de la tecnología en los momentos previos a tres lanzamientos de productos: el Macintosh en 1984, NeXT cube en 1988 y el iMac en 1998.

La película dirigida por el ganador del Oscar Danny Boyle, que se estrenó el viernes en Nueva York y Los Ángeles, explora la figura de Jobs a través de cuatro de sus relaciones clave: la jefa de marketing de Apple, Joanna Hoffman (Kate Winslet); su compañero y cofundador de Apple, Steve Wozniak (Seth Rogen); el consejero delegado de Apple, John Sculley (Jeff Daniels); y la hija mayor de Jobs, Lisa.

Cuatro años después de que Jobs muriera a los 56 años a causa de un cáncer, esta película es la tercera entrega basada en su figura, después de las entregas en 2013 de "Jobs", protagonizada por Ashton Kutcher, y del documental de este año de Alex Gibney titulado "Steve Jobs: El hombre en la máquina".

La película retrata a Jobs como alguien controvertido, arrogante, terco, aislado, con problemas, carismático, ingenioso y a menudo incomprendido.

A través de acaloradas, apasionadas y enérgicas conversaciones, se ve a Jobs tratando de hallar el equilibrio entre su talento y ser un buen tipo. El genio tecnológico hace demandas de diva a sus colegas que sufren mucho con el lanzamiento de sus productos. En el filme también se ve a un Jobs que no tiene reparos en amenazar o incluso rechazar a su hija de cinco años de edad mientras ésta se pone delante de él.

"Steve Jobs" ha sido bien recibida por la crítica, con The New York Times calificándola como "un documento rico y potente". (Información de Piya Sinha-Roy; traducido por Víctor Nauzet Hernández)