Jefe de VW en EEUU sabía hace 18 meses que podrían estar infringiendo ley

jueves 8 de octubre de 2015 14:53 CEST
 

Por Andreas Cremer

BERLÍN, 8 oct (Reuters) - El máximo ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos sabía que la automotriz podría estar infringiendo las reglas de emisiones de gases 18 meses antes de admitir ante los reguladores la manipulación de las pruebas de sus motores diésel, según reconocerá el jueves ante un comité de legisladores de ese país.

El reconocimiento por parte de Michael Horn, realizada en un testimonio escrito presentado en un comité de supervisión del Congreso antes de su audiencia del jueves, generará probablemente dudas sobre por qué la compañía alemana no actuó con más rapidez para lidiar con esta ilegalidad.

Casi tres semanas después de confesar públicamente que se amañaron las pruebas de emisiones en Estados Unidos, la mayor automotriz de Europa está bajo presión para identificar a los responsables, arreglar los vehículos y aclarar de forma exacta cómo y dónde se gestó el engaño.

"En la primavera de 2014 (...) me dijeron que había un posible incumplimiento con las emisiones que podría ser remediado", afirmó Horn, presidente y consejero delegado de Volkswagen Group of America, en su declaración, publicada en el sitio web de la Cámara de Representantes.

"También fui informado de que los ingenieros de la compañía trabajarían con las agencias para resolver el asunto", comentó, sin identificar a las personas que le dieron la información.

Recién el 3 de septiembre de 2015 Volkswagen dijo a los reguladores estadounidenses que había instalado los denominados "artefactos de engaño" en algunos motores diésel para ocultar su auténtico nivel de emisiones tóxicas. La irregularidad fue hecha pública el 18 de septiembre.

Los analistas no saben aún con seguridad lo extensa que fue la manipulación.

El diario alemán Sueddeutsche Zeitung informó el jueves que el software del engaño de VW fue puesto en marcha en Europa. (Información adicional de las oficinas de Reuters; escrito por Mark Potter; Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Emma Pinedo)