Burkina Faso busca a un ciudadano rumano secuestrado

domingo 5 de abril de 2015 16:24 CEST
 

Uagadugú, 5 abril (Reuters) - Las fuerzas de seguridad de Burkina Faso rastreaban el desierto cercano a la frontera con Mali y Níger el domingo, en busca de un agente de seguridad rumano secuestrado en la mina de manganeso donde trabajaba, dijeron las autoridades.

El Gobierno de Burkina Faso dijo que estaba organizando un gabinete de crisis y que los atacantes, cuya identidad y motivaciones se desconocen, habían huido a través de la frontera con Níger.

"Tenemos equipos investigando sobre el terreno, pero aún tenemos que encontrar el rastro de los secuestradores", dijo una fuente de seguridad a Reuters, añadiendo que un comando de cinco personas había atacado a una patrulla de la Pan African Minerals en su concesión de Tambao.

Militantes islamistas, rebeldes separatistas y bandas criminales continúan operando en el norte de Mali dos años después de que una intervención militar francesa expulsara a los milicianos de las principales ciudades que habían ocupado y del despliegue de una fuerza de paz de las Naciones Unidas.

En el pasado, los extranjeros secuestrados han sido trasladados a las áreas desérticas del norte de Mali e intercambiados más tarde por rescates multimillonarios.

Pan African dijo en un comunicado el domingo que el ataque tuvo lugar en el perímetro de su yacimiento de Tambao, actualmente desocupado. La compañía es filial de la Timis Corporation, propiedad de Frank Timis. Se trata de un hombre de negocios rumano-australiano con inversiones en el petróleo y la minería en África Occidental.

Subrayando la inseguridad de la región, hombres armados sin identificar atacaron la ciudad de Boni, unos 100 kilómetros al norte de la frontera de Burkina Faso, matando a dos personas, según fuentes de seguridad de Mali.

El gobierno de ese país dijo el domingo en un comunicado que había lanzado una operación militar de búsqueda contra los asaltantes. (Información de Mathieu Bonkoungou en Uagadugú y Adama Diarra en Bamako; Traducido por Gabriel Sánchez)