China mantendrá política monetaria prudente para apoyar las reformas

domingo 22 de marzo de 2015 13:52 CET
 

Por Kevin Yao

PEKÍN, 22 mar (Reuters) - China podría socavar sus reformas estructurales si adopta una política monetaria excesivamente flexible, dijo el domingo el gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan, al tiempo que se comprometió a relajar los controles de capital para ayudar en el proceso de convertibilidad del yuan.

Zhou también intentó aplacar las preocupaciones sobre el impacto de los volátiles flujos de capital en la economía de China, al decir que las reservas en moneda extranjera proveen un cortafuegos y que el país cuenta con capacidad para lidiar con salida de fondos a corto plazo con fines especulativos.

El gobernador reiteró que el banco central todavía mantiene una política monetaria prudente, a pesar de los recientes recortes de tipos de interés y las reservas bancarias en el país.

El banco central de China ha mantenido esta política desde el 2011, elevando o recortando los tipos de interés en línea con los cambios de la economía. Pero la entidad ha enfatizado la necesidad de una política "centrada" en alentar el crecimiento, que en el 2014 registró su ritmo más bajo en 24 años, al ubicarse en 7,4 por ciento.

"Si adoptamos una política monetaria excesivamente flexible, no será favorable para las reformas estructurales", dijo Zhou en una conferencia de prensa en Pekín.

Zhou indicó que China está haciendo progresos constantes en torno a la convertibilidad del yuan, aunque el Fondo Monetario Internacional no requiere que la moneda china sea convertible del todo para incluirla en la cesta de divisas incluidas en el SDR (derechos especiales de giro).

A fin de alcanzar este objetivo, China tomará más medidas este año para facilitar que los ciudadanos puedan invertir en los mercados financieros internacionales y reformar el esquema de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados (QFII por sus siglas en inglés), que "no es suficientemente conveniente ni flexible". (Información de Kevin Yao; traducido por Víctor Nauzet Hernández)