29 de diciembre de 2014 / 16:13 / hace 3 años

RPT-El auge de Podemos dinamita el bipartidismo en España

(Repite sin cambios nota enviada el domingo 28 de diciembre)

* Podemos crea cientos de asambleas a lo largo del país

* Empata con el PP y PSOE, lidera algunos sondeos

* El Gobierno responde con medidas de tinte populista

Por Julien Toyer

MADRID, 29 dic (Reuters) - El repentino auge del partido antisistema Podemos ha transformado la política española un año antes de las elecciones generales, forzando al Gobierno a alejarse de la austeridad y a la oposición a buscar nuevos líderes.

Sólo un año después de su fundación Podemos ha dado la vuelta al bipartidismo vigente en España desde que recuperó la democracia en 1978.

Ahora se codea en los sondeos con el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista (PSOE), e incluso lidera algunos sondeos, forzando a sus oponentes a cambiar su rumbo político.

El Gobierno de Mariano Rajoy ha desvelado una serie de nuevas medidas con tintes populistas, desde una ley de medidas contra la corrupción hasta una ayuda de 426 euros mensuales para parados de larga duración o la primera subida en el salario mínimo desde hace dos años.

En cuanto a los socialistas, han sustituido a sus líderes en busca de nuevas caras con más atractivo electoral, mientras que en Izquierda Unida se está preparando un cambio generacional.

Sin embargo, esta respuesta de los dos grandes partidos sigue sin convencer a unos seguidores de Podemos cada vez mas numerosos y que ven en la nueva formación no sólo caras y medidas nuevas, sino también una manera completamente diferente de concebir la política.

Podemos ha creado cientos de asambleas locales conocidas como "círculos" a lo largo del país, dando una mayor voz a los ciudadanos corrientes que se sienten ignorados por una clase política que denominan "la casta".

En estas reuniones, los españoles pueden expresar la ira que han ido acumulando durante la peor crisis económica desde la guerra civil de la década de 1930.

"Lo que nos une es que estamos todos ofendidos por lo que pasa en España", dijo José Luis Soriano, un informático de 32 años en paro que acude desde el verano a las reuniones semanales del círculo del pudiente barrio madrileño de Salamanca.

El círculo del barrio de Salamanca tiene ahora unos 500 miembros. Cada semana unas 50 personas asisten a sus reuniones en un aula alquilada de una escuela privada.

Proceden de todos los ámbitos y contextos políticos: pensionistas, estudiantes, amas de casa o ejecutivos.

"Lo que me gusta de Podemos es que son abiertos al debate, transparentes y quieren cambiar este sistema podrido", dijo Soriano.

Los asistentes describen las reuniones como un experimento en democracia. No hay un líder, los miembros pueden ir cuando quieran y votar sobre todo - desde la organización de un concurso de Navidad con comercios locales hasta elegir quién será su representante o la plataforma para las elecciones municipales.

Creado en enero por un grupo de profesores de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y liderados por el carismático Pablo Iglesias, de 36 años, el partido se apoya en el sentimiento detrás del movimiento de los "Indignados" que ocupo la Puerta del Sol en 2011.

IMPREDECIBLE

Con casi un tercio de los votantes aún indeciso y el impacto final de Podemos aun sin cuantificar, es todavía difícil predecir un resultado de las elecciones.

Una encuesta del 7 de diciembre en El País vaticinaba que Podemos sería el segundo partido con un 25 por ciento de los votos, solo por debajo de los socialistas, con un 27,7 por ciento, y por delante del PP de Rajoy, con un 20 por ciento.

Una encuesta publicada dos semanas antes en El Mundo daba a Podemos una victoria con el 28,3 por ciento de los votos, seguido del PP.

Los sondeos muestran que Podemos resta más votos a los partidos de izquierda que a los de derecha, pero en cualquier caso está mermando el apoyo a los dos grandes partidos.

Algunos analistas creen que Podemos puede haber tocado techo demasiado pronto y que podría tener problemas a la hora de convertir el apoyo popular en votos dentro de un año. La formación publicó el mes pasado unos planes económicos que rebajaban el tono respecto a su radicalidad inicial.

Sin embargo, los inversores miran el fenómeno de cerca en un país en el que la crisis de la zona euro de los últimos tres años ha demostrado el estrecho vínculo que existe entre la volatilidad política y la buena marcha de la economía.

"Las empresas están aprovechando los bajos costes financieros para hacer un colchón de cara al próximo ejercicio, un año electoral con un horizonte político repleto de incertidumbres", dijo una fuente de un grupo del Ibex-35 que pidió no ser identificado porque no quería atraer atención sobre su empresa.

Hay paralelismos claros entre el aumento de los populismos en otros países del sur de Europa golpeados por la crisis.

En Grecia, el partido de extrema izquierda Syriza emergió como el principal opositor tras el desgaste de los socialistas. En Italia, el repentino auge del Movimiento Cinco Estrellas del humorista Beppe Grillo agitó a la izquierda y la derecha hasta que el socialista Matteo Renzi surgió como primer ministro.

"El escenario más probable después de las elecciones del próximo año quedará en algo entre la Italia antes de Renzi y la Grecia de hoy: tres grandes bloques - izquierda, derecha y populistas, como en Italia - con los socialistas los últimos - como el PASOK en Grecia, aunque no tan abajo", dijo Antonio Roldán, analista de Eurasia Group en un nota a clientes.

El entorno de Rajoy apuesta por el miedo a la inestabilidad para recuperar parte de los 5 millones de votantes que han abandonado al PP desde 2011. Los socialistas esperan que los votantes históricos que ahora flirtean con Podemos vuelvan a su redil en el último momento.

Los líderes empresariales y responsables de los dos grandes partidos esperan que ambos se puedan poner de acuerdo para gobernar en una gran coalición si es necesario, aunque por el momento se esfuerzan en descartar ese escenario.

Eso daría a Podemos la oportunidad de mantener la presión para el cambio desde la bancada de la oposición, al igual que Syriza y el Movimiento Cinco Estrellas, que han transformado en profundidad el debate en Grecia e Italia pese a permanecer al margen del poder por el momento.

Pero ése no es el escenario que quiere Luis Maestre, uno de los participantes del círculo de Podemos en el barrio de Salamanca.

Este técnico de hacienda en el Ayuntamiento de Madrid de 56 años, que ha votado a socialistas y comunistas durante 40 años, promueve una lista a las elecciones municipales en Madrid bajo las siglas de Podemos.

Opina que el sistema sólo se puede cambiar desde dentro. "Queremos asaltar el poder local, regional y nacional. Queremos dar un puñetazo en el tablero y reorganizar las fichas", dijo. (Información adicional de Andrés González en Madrid y James Mackenzie en Roma. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)

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