Al menos 10.000 irlandeses protestan por la factura del agua

miércoles 10 de diciembre de 2014 16:27 CET
 

DUBLÍN, Dic 10 (Reuters) - Al menos 10.000 personas se manifestaron el miércoles ante el Parlamento irlandés en la tercera jornada de protestas contra la subida de la factura del agua, que ha provocado el movimiento de oposición más fuerte desde que estalló la crisis financiera en el país en 2008.

Se espera que Irlanda sea la economía con mayor crecimiento del año después de su salida en 2013 del rescate internacional, pero la cuestión en torno a los precios del agua ha abierto una herida en una sociedad agotada tras años de austeridad y frustrada por una irregular recuperación.

El Gobierno planea recaudar impuestos directos de los hogares que utilicen agua por primera vez el próximo año, como última medida de un plan de austeridad de 30.000 millones de euros.

Los manifestantes llegaron en autobús a Dublín desde todas partes del país. Ondeando banderas de Irlanda y pancartas en las que se podía leer "¡Basta ya!" y "No pagaremos", llenaron las calles cercanas al Parlamento para pedir un cambio de política.

"La gente ya está harta de aceptar tanta basura poco a poco y de tener que cargar con ella", aseguró Rione Kilcullen, trabajadora de 45 años que se tomó el día libre e hizo un viaje de tres horas en autobús desde el condado de Mayo, en el oeste del país, con su pareja y sus familiares.

"Nos tomamos el día libre porque esto no pasa muy a menudo, no hay demasiadas protestas", aseguró Kilcullen.

Con las familias preocupadas porque las facturas del agua puedan alcanzar el centenar de euros, el mes pasado el Gobierno redujo los niveles que planeaba cobrar a los consumidores y prometió mantener los impuestos bajos hasta 2019 en un intento de calmar a la oposición.

Sin embargo, las protestas han continuado en un país que, hasta ahora, al contrario que Grecia, ha ofrecido poca resistencia al programa de duros recortes del gasto y aumentos de impuestos.

"Nos tragamos todo lo que nos han estado lanzando durante seis años, pero el agua es un derecho humano", aseguró Marian Neff, de Cork, explicando que ella había votado al Gobierno hace tres años pero que no lo volverá a hacer.

"Creíamos en este Gobierno, supuestamente había cambiado el país, pero el agua es una necesidad básica. Esto (la protesta) continuará hasta que recuperen el sentido común", añadió. (Información de Padraic Halpin. Traducido por Tamara Fariñas Rivas en la redacción de Madrid.)