Técnicas espionaje reveladas por Snowden no son ilegales -regulador británico

viernes 5 de diciembre de 2014 15:24 CET
 

Por Michael Holden

LONDRES, 5 dic (Reuters) - Los espías británicos no violaron las leyes que garantizan los derechos humanos cuando usaron técnicas de vigilancia masiva reveladas por el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense Edward Snowden, dijo el viernes el regulador de vigilancia británico.

Grupos de derechos civiles y militantes, entre ellos Amnistía Internacional y la Unión Americana de Libertades Civiles, habían discutido que las tácticas empleadas por tres agencias de seguridad britñánicas y desveladas por Snowden a los medios el pasado año no cumplían con la ley de derechos humanos británica.

"Las 'revelaciones de Snowden' en particular han llevado a la impresión expresada en algunos lugares que la ley de algún modo permite que los servicios de inteligencia tengan carta blanca para hacer lo que quieran. Estamos satisfechos de que no es el caso", dijo el Tribunal de Poderes de Investigación británico en un dictamen.

Snowden provocó una indiganción internacional cuando desveló detalles del alcance de la vigilancia y la monitorización electrónica de la NSA y de su equivalente británico, la GCQA.

Snowden dijo a los diarios que la NSA recababa datos personales de usuarios de Google, Facebook, Skype y otras empresas de Estados Unidos bajo un programa secreto denominado Prism, mientras que la agencia GCHQ fue acusada de saltarse leyes británicas accediendo a comunicaciones sin la autorización adecuada.

La GCHQ también fue acusada de espiar cables de fibra óptica que llevaban tráfico internacional de Internet y compartieron la información con Estados Unidos.

"Hemos decidido que el actual régimen, tanto en relación a Prism como Upstream (otro programa de la NSA) conducidos de acuerdo a los requirimientos que hemos considerado, es legal y cumple con los derechos humanos", dijo el tribunal.

Rachel Logan, asesora legal de Amnistía en Reino Unido, dijo que la decisión sería apelada en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

(Información de Michael Holden, Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)