Prueba de vacuna Merck/NewLink contra el ébola no muestra efectos secundarios graves

martes 2 de diciembre de 2014 18:15 CET
 

Por Kate Kelland

LONDRES, 2 dic (Reuters) - Las primeras personas que recibieron la vacuna experimental contra el ébola desarrollada por Merck y NewLink no sufrieron efectos secundarios graves hasta ahora, aunque algunos experimentaron un poco de fiebre, dijeron el martes investigadores suizos.

La vacuna, una de varias aceleradas en pruebas clínicas con la esperanza de que puedan ser aprobadas para ser usadas en la epidemia del ébola que azota África Occidental, está siendo probada por primera vez en seres humanos en el Hospital Universitario de Ginebra.

"Después de la inyección, cada voluntario quedó bajo observación durante una hora y media en la unidad de pruebas clínicas", dijeron los científicos del hospital suizo en un comunicado.

"Hasta la fecha, no se observó ningún efecto secundario grave tras la inyección, que causó la respuesta inflamatoria esperada. Estas (las respuestas inflamatorias) han sido de leves a moderadas, con limitados casos de fiebre leve", añadieron.

Desde el 10 de noviembre, 34 voluntarios recibieron la vacuna, conocida como VSV-ZEBOV, a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

También comenzaron a realizarse pruebas en Estados Unidos, Canadá, Alemania y Gabón, y en breve se llevarán a cabo en Kenia.

Estos son los primeros datos de pruebas en seres humanos de la vacuna de Merck/Newlink. Se conocen tras las buenas noticias de la semana pasada sobre la potencial vacuna contra el ébola de GlaxoSmithKline, que no causó efectos secundarios graves y produjo una respuesta inmunológica en 20 voluntarios en la primeras etapas de prueba.

Una versión de la vacuna de GSK para la cepa de Zaire del ébola que causó el actual brote es sometida a pruebas de seguridad en Gran Bretaña, Mali y Suiza.

Johnson & Johnson tiene previsto comenzar una prueba de una vacuna en enero.

La epidemia de ébola es la mayor registrada y hasta el momento ha infectado a unas 16.000 personas, causando la muerte de casi 6.000 de ellas, según las últimas cifras de la OMS. La gran mayoría de los casos y fallecimientos han ocurrido en Guinea, Sierra Leona y Liberia. (Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Editado por Gabriel Sánchez en Madrid)