Fabricantes de cámaras para 'smartphones' ven nueva ocasión en coches

viernes 8 de agosto de 2014 18:48 CEST
 

Por Hyunjoo Jin

YONGIN, Corea del Sur, 8 ago (Reuters) - Los fabricantes surcoreanas de cámaras para teléfonos avanzados están tanteando el emergente y tecnológicamente exigente mercado de cámaras para vehículos para compensar el impacto del lento crecimiento global en la venta de dispositivos móviles.

Los coches de alta gama pueden llevar hasta ocho cámaras para facilitar el aparcamiento o activar los frenos de emergencia. Ese número podría crecer hasta 12 cuando las cámaras reemplacen a los espejos retrovisores, según Mcnex, un proveedor de cámaras de teléfono de Samsung Electronics y el mayor fabricante del sector en Corea del Sur.

A medida que la tecnología llegue a los coches de gama media y baja, el mercado de las cámaras para vehículos podría multiplicarse por siete respecto a los datos de 2011 hasta 6.600 millones de dólares (4.919 millones de euros) en 2018, dijo Techno Systems Research.

Esa cifra solo podría crecer con leyes como las cámaras traseras que serán obligatorias en Estados Unidos en 2018 para impedir que los conductores golpeen a los transeúntes al conducir marcha atrás.

También supondrá un aliciente a la demanda el despliegue de los vehículos autómatas como los de Google que utilizan cámaras para orientarse.

"Pronosticamos que el mercado de cámaras para vehículos experimentará un crecimiento explosivo", dijo a Reuters Lee Hyo-cheol, uno de los ingenieros de investigación del fabricante coreano de componentes Hyundai Mobis.

Sin embargo, las cámaras deben ser mucho más resistentes para los coches que para los teléfonos. Deben superar pruebas que incluyen días de inmersión bajo agua y 1.000 horas de cambios de temperatura pasando en segundos de menos 40 grados a más de 85 grados centígrados.

"Las cámaras para vehículos son completamente diferentes de las de teléfonos móviles en cuanto a sus especificaciones", dijo Lee. Los fabricantes de cámaras para móviles han tenido que afrontar una empinada curva de aprendizaje, dijo. (Traducido por Francisco Pazos)