BES, más cerca de la ayuda estatal tras la alarma inversora por pérdidas

jueves 31 de julio de 2014 15:28 CEST
 

Por Laura Noonan y Andrei Khalip

LISBOA/LONDRES, 31 jul (Reuters) - Las esperanzas de Banco Espírito Santo de captar capital sin necesidad de recurrir a la ayuda estatal sufrieron un importante revés el jueves cuando los inversores se alarmaron por las pérdidas masivas y las revelaciones de una actividad potencialmente ilegal en el mayor banco cotizado de Portugal.

Sus acciones, que fueron suspendidas de cotización el miércoles por la tarde, se hundieron a un mínimo histórico en un plazo de cinco minutos desde que reanudaron la cotización en Lisboa a las 09:14 GMT del jueves. Luego las caídas se suavizaron, pero seguían cayendo más de un 30 por ciento a media tarde.

Las acciones habían sido suspendidas para dar a los inversores más tiempo para digerir las pérdidas semestrales de 3.600 millones de euros que obligarán al banco a ampliar capital y la suspensión de altos cargos por supuesta "gestión lesiva".

"Los resultados y la necesidad de recapitalización están cerca del peor escenario previsto por el mercado, el ratio de capital ha caído muy por debajo de lo que se requiere", dijo Joao Lampreia, analista de Banco Big en Lisboa, que prevé que el banco necesite captar unos 3.000 millones de euros en capital.

BES, fundado por la única dinastía bancaria portuguesa hace unos 100 años, fue el único banco portugués que evitó el rescate durante la crisis financiera. Su nueva dirección, que fue nombrada el 14 de julio después de que la familia Espírito Santo perdiera el control, quiere mantener ese estatus.

El objetivo es más difícil de lograr tras el anuncio del miércoles.

"El Banco de Portugal y el nuevo consejero delegado del BES han comentado que los inversores privados están dispuestos a entrar. Pero ¿tendrían que implicarse los bonistas estatales y/o los junior?", escribió el analista de Citi Stefan Nedialkov en una nota a clientes.

El banco central portugués dijo el miércoles por la noche que la solución preferida era la entrada de capital privado en el BES, que tenía un ratio tier 1 de sólo un 5 por ciento a finales de junio, por debajo del mínimo que exige la regulación del 7 por ciento.   Continuación...