El Banco Mundial encuentra fallos en su protección social y medioambiental

martes 15 de julio de 2014 18:14 CEST
 

Por Anna Yukhananov

WASHINGTON, 15 jul (Reuters) - El Banco Mundial tiene defectos sistémicos en sus procedimientos para asegurar que no se daña a las personas y el medio ambiente en los proyectos de desarrollo, según una revisión interna obtenida por Reuters.

El prestamista para el desarrollo global está en mitad de la mayor actualización de sus protecciones sociales y medioambientales en décadas, lo que probablemente influya a otras instituciones internacionales.

Los grupos sin ánimo de lucro temen que el banco pueda debilitar sus protecciones para acelerar la aprobación de préstamos y competir mejor con rivales en desarrollo, aunque ha dicho que aspira a mantener la protección tan fuerte como siempre en sus esfuerzos por combatir la pobreza en todo el mundo.

Pero incluso la actual gestión de protección tiene problemas, según la revisión, llevada a cabo por el departamento auditor interno del Banco.

Los empleados que se centran en reducir daños sociales y medioambientales no tienen independencia o incentivos para hacer un buen trabajo, y el banco supervisa poco cómo se siguen sus consejos y cuánto dinero se dedica a este tipo de protección. Los especialistas con más experiencia no están necesariamente asignados a los proyectos con más riesgos, según la revisión.

La auditoría, fechada el 16 de junio, se basa en una encuesta a 138 trabajadores del Banco Mundial y entrevistas con su personal más importante, al igual que en un análisis de los proyectos y procedimientos del banco.

Las reglas del Banco Mundial estipulan que cada nuevo proyecto debe contar con protección social y medioambiental, después de enfrentarse a críticas por el desplazamiento de población y el daño al medio ambiente en grandes proyectos en los años 80 y 90. Pero la protección no ha cambiado en más de una década y el banco en octubre de 2012 lanzó un proyecto para actualizarlo según los nuevos estándares globales. (Información de Anna Yukhananov; Traducido por María Vega Paúl en la redacción de Madrid)