El Supremo de Portugal rechaza algunas medidas de austeridad

sábado 31 de mayo de 2014 15:55 CEST
 

LISBOA, 31 may (Reuters) - El Tribunal Supremo de Portugal ha rechazado varias medidas de austeridad propuestas en el presupuesto gubernamental de 2014, entre ellas recortes salariales del sector público, creando una brecha fiscal de 700 millones de euros.

El tribunal se pronunció contra los planes de rebajas salariales entre el 2 y el 12 por ciento en el sector público, minando uno de los elementos clave de los recortes fijados en el rescate internacional del que Portugal salió este mes.

En la noche del viernes, el Supremo también descartó los recortes de pensiones, además de beneficios para desempleados y enfermos. El tribunal dijo que las medidas contravenían los derechos de los ciudadanos declarados en la Constitución.

Analistas consideran que las impugnaciones del Supremo a las medidas de austeridad son un riesgo para la recuperación de la economía, que le permitió al país dejar atrás este mes el rescate de 78.000 millones de euros entregado por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, el tribunal redujo el impacto fiscal diciendo que la reversión de los recortes salariales del Gobierno no será retroactiva y entrará en vigor en junio.

"La ejecución presupuestaria está a la mitad (del año) por lo que estos montos sustanciales podrían dañar las metas de consolidación de presupuesto", dijo Joaquim de Sousa Ribeiro, presidente del Supremo.

Pese a dejar atrás su rescate, Portugal necesita hacer una gran reducción a su déficit presupuestario en los próximos años, según acuerdos de la UE. La brecha presupuestaria debe disminuir al 4 por ciento del Producto Interior Bruto este año y al 2,5 por ciento el 2015, desde el 4,9 por ciento del 2013.

La reversión de los recortes salariales en junio podría costar cerca de 500 millones de euros durante el resto del año, ya que la medida pretendía ahorrar 1.000 millones de euros anuales. La eliminación de los recortes a pensiones y otros beneficios costaría unos 200 millones de euros.

La decisión probablemente obligará al Gobierno a encontrar otras medidas de austeridad o a decretar más alzas de impuestos.

Analistas han dicho que la recuperación del país desde su crisis de deuda se ha enfocado más en grandes alzas de impuestos que en reformas duraderas que le aporten más eficiencia a la economía. (Información de Sergio Goncalves, Texto de Axel Bugge; Traducido por Nadia López. Edición de Emma Pinedo)