Berlusconi inicia los servicios a la comunidad en un geriátrico

viernes 9 de mayo de 2014 21:02 CEST
 

Por Silvia Aloisi y Ilaria Polleschi

CESANO BOSCONE, 9 may (Reuters) - Silvio Berlusconi sonrió y saludó cuando se marchaba de un geriátrico el viernes tras su primer día de servicios a la comunidad, un castigo simbólico por fraude fiscal que le sigue permitiendo mantener una gran influencia en la política italiana.

El político de 77 años, que ha sido cuatro veces primer ministro italiano, fue condenado en un primer momento a cuatro años de cárcel, pero se le conmutó a una sentencia de un año de servicios a la comunidad y pasará cuatro horas a la semana en un centro para enfermos de Alzheimer en una pequeña población a las afueras de Milán.

El magnate de los medios llegó por la mañana en un vehículo con las lunas tintadas, con su característico traje oscuro.

Ignorando a unos 200 italianos y periodistas extranjeros, Berlusconi dejó a sus guardaespaldas y asesores en el exterior, mientras él entraba en el instituto Sagrada Familia, una organización que se encarga de personas mayores y enfermos mentales.

Cuando se marchó cuatro horas después, saludó y sonrió brevemente a los medios sin hacer declaraciones, siguiendo la norma que le impide hablar con la prensa mientras esté en el recinto.

Un sindicalista aislado con un gorro de payaso gritó que Berlusconi debería ingresar en la próxima cárcel de San Vittore antes de los agentes de seguridad le sacaran de allí.

Tras su condena definitiva por fraude fiscal el año pasado en un caso sobre su empresa Mediaset, Berlusconi fue expulsado del Senado italiano y se le prohibió durante dos años desempeñar un cargo público.

Pero sigue siendo el político más influyente del centroderecha italiano, como líder del partido Forza Italia que él fundó y desempeñó un papel clave en las negociaciones con el primer ministro Matteo Renzi en la reforma de la ley electoral este año. (Información adicional de Roberto Rossi. Traducido por Emma Pinedo)