Los equipos de búsqueda podrían usar un robot para ubicar el avión malasio

lunes 14 de abril de 2014 08:06 CEST
 

Por Lincoln Feast y Stuart Grudgings

SIDNEY/KUALA LUMPUR, 14 abr (Reuters) - Los funcionarios australianos que encabezan la búsqueda de un avión malasio desparecido están considerando desplegar un robot submarino para ayudar en la operación, que ahora va en su sexta semana.

El vuelo MH370 de Malaysia Airlines desapareció poco después de despegar el 8 de marzo desde Kuala Lumpur en dirección a Pekín con 227 pasajeros y 12 tripulantes a bordo, lo que desencadenó una búsqueda multinacional que ahora se centra en el sur del Océano Índico.

Los equipos de búsqueda ahora creen que la ubicación aproximada de los restos del Boeing 777 se encuentra a unos 1.550 kilómetros al noroeste de Perth, tras captar varias señales acústicas que creen que serían de la grabadora de su caja negra.

Las baterías en la grabadora ya han superado su periodo de duración de 30 días, por lo que el enfoque podría cambiar pronto a tratar de encontrar restos utilizando un sonar y cámaras en un pequeño "robot" no tripulado conocido como Vehículo Submarino Autónomo (AUV, por sus siglas en inglés).

La embarcación australiana Ocean Shield, que remolca un sofisticado localizador de señales de la Armada estadounidense, y el HMS Echo de Gran Bretaña todavía están revisando la zona donde cuatro señales fueron detectadas, pero la última fue hace casi una semana.

"El trabajo continúa en un esfuerzo por reducir el área de búsqueda submarina para cuando el Vehículo Submarino Autónomo sea desplegado", dijo el domingo en un comunicado la agencia australiana que encabeza la operación.

Unos 12 aviones y 15 barcos revisarán el lunes tres áreas separadas, la más lejana a unos 2.250 kilómetros de Perth, agregó la agencia.

El AUV a bordo del Ocean Shield, un Blue-fin 21, podría tardar meses en explorar y cartografiar los 600 kilómetros cuadrados de zona actualmente en el foco de la búsqueda acústica - un área del tamaño de una ciudad mediana.

"Tratar de localizar cualquier cosa 4,5 kilómetros bajo la superficie del océano a unos 1.000 kilómetros de tierra firme es una tarea enorme y es probable que continúe por un largo tiempo", dijo el primer ministro australiano, Tony Abbott, durante el fin de semana. (Traducido por la mesa de Santiago de Chile; editado por Tomás Cobos)