Un antiguo empleado de Microsoft, acusado de filtrar secretos comerciales

jueves 20 de marzo de 2014 10:47 CET
 

20 mar (Reuters) - Un antiguo empleado de Microsoft se enfrenta a cargos penales por haber entregado supuestamente secretos comerciales a un bloguero en Francia, según mostraron documentos judiciales estadounidenses.

El ciudadano ruso Alex Kibkalo, exempleado de Microsoft en Líbano y Rusia, admitió ante investigadores de Microsoft que suministró documentos confidenciales de la compañía e información al bloguero, de acuerdo a los documentos de un tribunal federal de Seattle.

El bloquero, que no fue identificado, era conocido en la comunidad de blogging de Microsoft por publicar pantallazos de versiones del sistema operativo Windows antes de su presentación. Ocultó su identidad afirmando falsamente que era de Quebec, según los documentos.

Una investigación interna de Microsoft reveló transmisiones no autorizadas de secretos comerciales confidenciales, de acuerdo a los documentos. Se encontró un correo electrónico de Kibkalo en la cuenta de Hotmail del bloguero, que estableció que compartió datos confidenciales.

"Nos tomamos la protección de nuestra propiedad intelectual muy en serio, incluyendo la cooperación con las agencias de aplicación de la ley que están investigando acciones potencialmente delictivas por parte de nuestros empleados o de otros", dijo un portavoz de Microsoft en un comunicado enviado a Reuters por correo electrónico.

No fue posible contactar con un abogado que representa a Kibkalo para que hiciera declaraciones fuera del horario empresarial de Estados Unidos.

Los documentos judiciales dijeron que durante las entrevistas, el bloquero admitió haber publicado información en Twitter y en sus páginas web y haber vendido claves de activación de Windows Server en eBay.

Kibkalo, que trabajó con Microsoft durante siete años, recibió una calificación baja en 2012 y amenazó con renunciar si la nota se corregía, según los documentos. (Información de Chris Peters en Bangalore; Traducido por Raquel Castillo en Madrid)