Damm se reafirma en su alternativa de salvamento de Pescanova

miércoles 19 de marzo de 2014 19:00 CET
 

MADRID, 19 mar (Reuters) - La industrial Damm ha reafirmado su propuesta de convenio de acreedores para su participada Pescanova con un nuevo documento que ahonda en el enfrentamiento con los acreedores que, según fuentes próximas a la banca, está aún lejos de aceptar la propuesta.

El plan de viabilidad, que Damm y Luxempart tuvieron que modificar a instancias del juez que tramita el caso mantiene quitas de entre el 57 y el 97 por ciento a la banca, dependiendo del tipo de créditos y sostiene que es "la mejor y más ponderada" alternativa posible.

En la nueva documentación, no obstante, se modifica al alza el canje de deuda "junior" por acciones, pasando del 5 al 10 por ciento de la nueva Pescanova en el caso de impago.

El plan habrá de ser validado por el tribunal que lleva el proceso concursal y también habrá de contar con el apoyo al menos de una parte decisiva de la banca acreedora y, en caso de ser rechazado, podría desembocar en la liquidación que todas las partes dicen querer evitar.

El juez exigió a los inversores de Pescanova la subsanación de determinadas imprecisiones en el convenio alegando defectos de forma y dando, de paso, más tiempo a la banca y el consejo para alcanzar acuerdos.

Damm y Luxempark, que lideran la propuesta por su carácter industrial, mantienen, aunque con otra redacción, el polémico derecho de veto (uno de los aspectos que requirió aclaración por parte del juez) a la entrada de nuevos accionistas, afirmando la "necesidad de contar con el voto favorable de la participación del 30 por ciento del consorcio para la adopción de acuerdos sobre determinadas materias".

Incluso, la nueva propuesta va más allá al calificar como necesario el apoyo del consorcio para "el nombramiento de los auditores, presidente del consejo, consejero delegado y principales cargos directivos", una especificación que no constaba en el anterior convenio presentado al juzgado.

La crisis de Pescanova se desató hace más de un año, cuando su proyecto industrial se vio desmoronado a raíz de una crisis de gestión que afloró deudas superiores a los 3.600 millones de euros y que supuso incluso la imputación de algunos de sus directivos. (Información de Andrés González; Editado por Carlos Ruano)