Orange tomará medidas legales tras la noticia de espionaje con su cable

martes 31 de diciembre de 2013 13:00 CET
 

PARÍS, 31 dic (Reuters) - Orange está preparando una respuesta legal a una noticia que decía que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) accedió a datos de clientes transmitidos por un cable submarino utilizado parcialmente por el operador francés de telecomunicaciones.

La web alemana Spiegel Online dijo haber visto documentos que muestran que la NSA intervino datos de telecomunicaciones del cable que va de la ciudad de Marsella, en el sur de Francia, al norte de África y Asia.

Orange usa el cable submarino junto con otras 13 compañías de telecomunicaciones, que lo gestionan de manera colectiva.

En los últimos meses, un flujo constante de alegaciones provenientes del antiguo empleado para la NSA Edward Snowden sobre el espionaje de la agencia estadounidense ha causado una amplia preocupación sobre el alcance de sus operaciones y su capacidad para entrometerse en los asuntos de los ciudadanos estadounidenses y en el exterior, así como en las comunicaciones de dirigentes extranjeros.

"Tomaremos medidas legales en los próximos días porque queremos saber más sobre la eventualidad de que datos de Orange pudieran haber sido interceptados", dijo una portavoz de la compañía el lunes, y añadió que Orange no ha tenido ningún papel en el espionaje.

De acuerdo con la legislación francesa, una persona física o jurídica puede presentar una demanda, sin que sea necesario que vaya dirigida contra una persona o una organización concreta, para iniciar una investigación y un proceso legal.

Orange aún no ha decidido si emprenderá una acción individual o si podría unirse a una demanda ya presentada en julio por la Federación Internacional de Derechos Humanos, añadió la portavoz.

Un comité nombrado por la Casa Blanca ha propuesto establecer unos límites a algunas de las operaciones de vigilancia claves de la NSA, recomendando limitaciones al programa que recopila los registro de miles de millones de llamadas telefónicas, y nuevas pruebas antes de que Washington espíe a dirigentes extranjeros. (Información de Muriel Boselli; Traducido por Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)