Tras un fallido estreno, comienza otra prueba de Obamacare en Año Nuevo

domingo 29 de diciembre de 2013 14:13 CET
 

Por Michele Gershberg y Toni Clarke

29 dic (Reuters) - El Año Nuevo traerá una nueva prueba para la reforma de salud del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cuando cientos de miles de estadounidenses comiencen a utilizar la nueva cobertura médica del programa por primera vez.

El sistema de salud y la política del país están en juego en el despliegue del miércoles del programa conocido como Obamacare.

Para los demócratas ansiosos con miras a las elecciones de representantes en el Congreso en 2014, es una oportunidad para que el Gobierno de Obama repunte desde el desastroso estreno del sitio web que inscribe a las personas en planes de cobertura privada a través del programa - y mostrar que el esfuerzo de la Casa Blanca para ayudar a millones de estadounidenses sin seguro o con planes bajos gana terreno.

O, como los críticos de Obamacare advirtieron en los últimos días, el miércoles podría ser el inicio de otra debacle que alimente la campaña de los republicanos para que el descontento con Obamacare sea el tema principal en las elecciones de noviembre.

En lo inmediato, la duda es si el programa funcionará como se espera el 1 de enero, tras un caos en la etapa de inscripciones en la que los problemas con el sitio web HealthCare.gov llevaron a una serie de extensiones de plazos y socavaron el apoyo público a Obamacare y al presidente.

Varias personas que accedieron por primera vez a seguros de salud bajo la Ley de Protección al Paciente y Cuidado Asequible se inscribieron cerca del plazo límite del 24 de diciembre para recibir beneficios a partir del 1 de enero, dándole a las aseguradoras un marco de tiempo estrecho para crear cuentas a las que el personal médico pueda acceder.

Uno de los temores, expresado por funcionarios gubernamentales y ejecutivos de la industria de seguros, es que algunas personas que necesiten cuidados médicos durante los primeros días de 2014 visiten al doctor y se encuentren con que no hay registros de su nuevo seguro.

Eso podría significar que los pacientes tendrán que pagar de su bolsillo y enviar una cuenta a sus aseguradores después.

Pese a que el programa Obamacare no es directamente responsable de los seguros privados comprados en sus mercados en línea, los funcionarios de la Casa Blanca reconocieron que cualquier problema temprano con la cobertura podría reflejarse en el Gobierno. (Información de Toni Clarke en Boston y Michele Gershberg en Nueva York; información adicional de Roberta Rampton en Washington; Traducido por Nadia López, editado por Rodrigo de Miguel)