En su Pakistán natal, hay resentimiento contra Malala

viernes 11 de octubre de 2013 12:38 CEST
 

Por Mehreen y Zahra-Malik

MINGORA, Pakistán, 11 oct (Reuters) - Para muchos de sus compatriotas, Malala Yusafzai es un títere de Estados Unidos y una agente de la CIA, un símbolo de los demonios de Occidente y de una conspiración global para derribar a su Pakistán natal.

El jueves fue galardonada con el premio Sajarov de derechos humanos de la Unión Europea, y era una de las favoritas al Nobel de la Paz que se entregó el viernes, pero en el valle del Swat, donde nació, amigos y vecinos reaccionaban con una mezcla de resentimiento, temor y envidia.

"Malala está haciendo daño al nombre de Pakistán en el mundo", dijo Mohamad Rizwan, propietario de una tienda en su localidad de origen, Mingora. "No necesitábamos que Malala viniera y nos dijera lo importante que es la educación".

A la vuelta de la esquina de la tienda está la calle donde Malala, de 16 años, recibió un disparo a raíz de desafiar a los talibanes con sus puntos de vista sobre el derecho de las mujeres a la educación.

Sobrevivió después de ser trasladada en avión a Reino Unido para recibir tratamiento y desde entonces se ha convertido en un símbolo de rebeldía contra los extremistas atrincherados en áreas tribales cercanas en la frontera afgana.

Pero en esta parte de Pakistán profundamente conservadora, donde se espera que las mujeres se queden en casa y se guarden sus puntos de vista, mucha gente ve la campaña de Malala con suspicacia.

En una nación proclive a las teorías de la conspiración, algunos incluso han dudado de la sinceridad de su campaña, afirmando que forma parte de un plan de su familia para trasladarse a Reino Unido o de que sólo intenta llamar la atención.

Las redes sociales rebosan de mensajes con insultos. "Odiamos a Malala Yusafzai, una agente de la CIA", dice una página en Facebook.   Continuación...